jueves, 5 de diciembre de 2013

STAR TREK X, NÉMESIS — CUTRE, MAL DIRIGIDA, PEOR INTERPRETADA

Afiche con vagas reminiscencias a DUNE.
Ignoro qué preponderancia tendrá este
filme dentro de la mitología
trekkie, que
pretenden derrotar a
STAR WARS por
saturación, nunca por calidad
Siendo lo más interesante en esa franja horaria de la programación televisiva, me arriesgué a atisbar qué derroteros seguía la nueva, multirracial y brava (jamás épica) tripulación de la Enterprise. Confieso haber visto las películas protagonizadas por el elenco original. Aguantaban como entretenimiento de desigual intensidad. Este filme de STUART BAIRD era el primero (y último) que visionaba de las andanzas de la NUEVA GENERACIÓN.

Lamento no haberme quedado con los nombres de los participantes; declaro que no me importan, ni interesan. Esta vez, suspenderé ese riguroso aspecto del crítico responsable. Respeto qué trabajo tiene una ficción sin apenas atractivos para mí. Pero hasta ahí. Cuantas críticas usualmente recibe Star Trek estaban allí, expuestas con cruel y lacerante desnudez. Imposible obviarlas. Baird no ha rodado un filme, sino un episodio (algo más nutrido de recurso$) televisivo, dirigido, sobre todo, a los fans, que con arrobo comprenderían neologías y referencias trekkies presentes en los diálogos.

Lo más granado de la oficialidad de la Enterprise y el
elenco. Tal falta de ánimo expresan luego en sus actuaciones
Y tampoco era una ficción espacial epatante, cuidado. Durante el metraje, percibí con incomparable claridad qué diferenciaba Star Trek de STAR WARS. La (adulterada) idea  de GENE RODDENBERRY era pedante. Star Wars: elegante.

Star Trek es una fantasía militarista de abnegados oficiales con irritante tendencia a desobedecer concretos códigos de la disciplina castrense so pretexto de salvar la Galaxia, o algo parecido.

El tío de la concha de tortuga en la frente es el menos
expresivo de todos. Y ahí están, perdidos en Tatooine. Las
hostias que van a darles los MORADORES DE LAS ARENAS
Star Wars va de personas que asumen graves responsabilidades motu proprio en pos del bien general. Desde el primer minuto, han manifestado un carácter independiente (más que rebelde, o individualista) que los acompaña en sus prodigiosas aventuras.

El apretado corsé militar de Star Trek ha limitado, siempre, la amplitud de acción de sus integrantes. Star Trek es un programa mediático de reclutamiento subliminal, que además persigue adoctrinar a sus fans, o afectos, en determinados estándares marciales y de organización, mensajes que, de otro modo, no lograrían encajar en el público. La premisa, la excusa, está en que, aunque vistas uniforme, harás cuanto te salga del intríngulis si la situación lo demandara. Y te condecorarán.

Drag queens estelares con molones
destiltrajes de Arrakis. Calma, calvito, te
masajeo el coco y suavizo las neuronas
El ámbito militar es muy estricto al respecto. Puede admirar un heroísmo que se salga de la norma en función del momento. Las chulerías recurrentes del CAPITÁN KIRK lo habrían llevado ante un Consejo de Guerra un episodio tras otro.

Star Wars no pide a sus fans que se alisten. El malo, ¿no es el Imperio, una apabullante fuerza militar? Aun previene de antemano: LUKE SKYWALKER es JEDI. Tiene facultades especiales merced a la FUERZA. Y ésta es aleatoria. No todos la desarrollan y dominan. En Star Trek, cualquiera puede viajar al espacio y contraer fabulosas enfermedades venéreas al trajinarse féminas de otras razas en no sé qué luna romulana.

Pero el paso previo, muchacho, es el alistamiento. La institucionalización. El ciego dogmatismo al credo federativo/militar.

Los calvos unidos jamás serán vencidos. No podían decir eso
de "Yo soy tu padre"; la copia no podía llegar ya a tanto.
Así que se sacaron lo de "Soy tu copia, pero en malvado
debido al puteo de mi existencia"
Y el edulcorante para la masa de fans son los fásers, las naves-freesbee y el teletransporte. Star Trek reduce la guerra (la espacial, sobre todo) a un colorido videojuego con uniformes purriosos.

Este episodio, Némesis, desarrolla un concepto habitual de la Guerra Fría: un doble, en este caso un clon (¡el ataque de los clones!), que suplantaría al mesurado Capitán PICARD (PATRICK STEWARD), dinamitaría desde dentro la Federación favoreciendo a enquistados enemigos. Una película de CHARLES BRONSON va de algo parecido. Bueno, como argumento, vale. Porque, a estas alturas, ¿qué nuevo puede mostrarse?

PATRICK STEWARD practicando para CHARLES
XAVIER mientras comanda la
Enterprise. Eso, o su cara
indica que no le funciona el tránsito intestinal bien
Lo que también vi fue qué torpe rémora de Star Wars se había convertido Star Trek. Copiando, por ejemplo, escenarios de Coruscant que pretendían metamorfosear en fastuosas capitales alienígenas del emporio trekkie. Buscando conflictos en mundos desérticos (un tanto a PITCH BLACK, a Tattoine) con nativos sospechosamente parecidos a los TUSKENS.

Y luego… ¡qué actuaciones! Primero, comentario sobre el rescate del robot con cara de tísico ampliamente muerto en el Tatooine trekkie. Descubierto un prototipo del tísico repeinado que ahora carga la tropa de la Enterprise, no va a recuperarlo un pelotón de tropas de elite de la nave, lo usual está mandado.

El dramón que se montan con el robot repeinado éste hace
por propagar las arcadas entre el público
Acude la oficialidad de la nave a sostener un absurdo tiroteo con los Tuskens trekkies, conflicto tan falto de sentido como interés… salvo consumir unos minutos de metraje con algo de ruda y sudorosa acción viril, propaganda destinada a convencer a los no-trekkies de que los trekkies son gente de acción también.

Pero no es detalle aislado. Cuando los engendros conspiradores abordan la Enterprise, supuestamente atestada de marinos estelares e infantería, por los desolados pasillos del plató reciclado quienes empapan la camiseta son los antipáticos e inexpresivos mandos de la nave.

¿Seguro que RAMBO empezó así? Correrías por los pasillos
del plató que sugieren es una poderosa nave espacial
¿Nadie más a bordo? Y ¿la tropa? ¿Dónde quedó la marinería, BILLY BUDD? En el futuro, esto permite deducir, el empleo de soldado no existirá. Todos serán oficiales, e imagino que, en función a su bisoñez, fregarán los lavabos que los vets se nieguen a limpiar, aferrados a su mayor permanencia en la mili.

Y el elenco, ante todo, no transmitía nada, salvo pedante altanería. Superioridad flatulenta. Eran claramente conscientes de estar añadiendo otro (poco brillante) eslabón a una decadente cadena (que intentaba actualizarse mimetizando Star Wars a desesperada marcha forzada) pero con más medios que de televisiva costumbre.

¡Dame tu sangre, la médula, los leucocitos! Aquí es cuando
descubrimos estar viendo
NOSFERATU EN EL ESPACIO
Se ha criticado la aparente parquedad interpretativa de HAYDEN CHRISTENSEN en su rol de ANAKIN Skywalker. Es carnaza donde las pirañas trekkies hincan colmillos para denostar Star Wars. No tienen ningún argumento válido para desvirtuar Star Wars e inventan este. Mejor harían mirando las rígidas actuaciones de palo y caras sin emoción de los protagonistas de Némesis, con esa especie de drag queen calva que pretende derrocar la poderosa Federación y sus especiales navideños.

Cuando se fabula con los elementos presentes en Némesis (naves, mundos hostiles, aliens letales, artefactos mecánicos fantabulosos…), el autor estima que le han extendido un cheque en blanco para crear con desbordante imaginación. Romper moldes con una trama abundante en maravillas. O espectáculo.

Una nave va en sentido contrario; y no cede el paso
¿Qué motiva Star Trek: Némesis? Una transfusión de sangre. Terminada la película, me pregunté si acababa de ver otro jalón de una reputada ficción estelar, o un telefilme de sobremesa dramático sobre trasplantes urgentemente necesarios. ¿Merecíamos este castigo, eh?

Con estos componentes, amigos trekkies, no puede irse por la Galaxia. Y, aún menos, presumir de ellos.

Vuestro Scriptor.

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