miércoles, 21 de junio de 2017

ROAD TO SOGUETTO — ENTREGA 2

¡Episodio Dos! Esto avanza. No lo dudéis
El fulgor poderoso que podría competir con la aurora indecisa: eleva los techos de la casa. Esparce sus muros. Cuanto contenían. Negros tizones, tirabuzones de humo y llamas, esparciéndose. Harapos de carne. ¡Ha cazado un puñado de pasmas y mercs!

—Han tocado lo que no debían. O pisado donde no debían —se ufana Dama de Picas.

La efímera claridad dentro del habitáculo: desvía mi atención hacia ellos. Mi postura en el asiento posterior logra proporcionarme un momentáneo vistazo al rostro de Dama de Picas. Intuyo, entre la tensión nerviosa que la enmascara, un relente de salvaje satisfacción iluminar sus rasgos a lo Julie Strain.

Bujías está mirando hacia atrás. Veo bien su cara. Trasunta las emociones que pueblan los sesos de Dama de Picas. Coinciden nuestros ojos. Ensaya débil sonrisa. Cuan premio. Reconocimiento estilo: Buen trabajo, campeón.

Esta novela gráfica acabó teniendo más
influencia en el conjunto de la obra de lo que
al principio quise admitirme
Pero este “éxito” pertenece a los tres. Trabajamos bajo el desert sun esparciendo minas, tendiendo cables finos como hilos de pesca por el secarral, amenazados por serpientes o escorpiones, agudas agujas de las aulagas rodadoras de los westerns. El gato: colaboró dándonos apoyo moral. Nadie más: intervino.

No queríamos que forasteros, por buenos amigos que los estimáramos, supiesen del mortífero tinglado que, ahora, operaba así. La pasma, el enemigo, podía pillarlos. Sacarles en un Cuarto 101 información. Y cortar, en una incursión como ésta que hemos frustrado, los hilos tendidos entre las minas por haberlos dibujado antes en un mapa.

Debíamos vivir así. Desconfiando. ¡De todos! Recelo en permanente Nivel MAX. Cada persona: ¡traidor potencial! Estábamos paranoicos el noventa y nueve por ciento del tiempo. Dormíamos con armas no sólo en la mesilla de noche: bajo la almohada. Atrancadas las puertas. Neuróticos con las sombras movedizas tras las ventanas. Las cortinas. Cuanto imagináramos hubiera en el fondo de cada armario, gay o no.

El cuerpo acababa pagándolo, claro. Estrés. Diarrea. Insomnio. Inapetencia. Nervios. Irritación. El deseo sexual: aplazado. Poco problema en mi caso: sufro anafrodisia. Sigo acariciando al gato. Es sedante el tacto.

Acelera Dama de Picas. El desierto: un borrón. Distantes: titilan acobardadas las luces del pueblo, Buen Rey. Ella: inmediatamente orienta el aerodinámico morro del buga al Norte. Buen Rey: fijo que copado por el Poder. Colaboración USA con el PragmaSoc.

Queda camino aún hasta Montreal y los graves sucesos que
allí acontecerán. De momento, este trío deberá cruzar
poblaciones tan fantasmales como ésta...
—Veinte. Treinta quizás —anuncia Bujías. Arrincona su miedo lo bastante: como para conectar la CB. Inmediatamente: voces alteradas. De mando. Poder. Pasmas. Mercs.
—¿Qué? —Dama de Picas: lo soslaya un instante. Casi se traga el poste de una valla.
—Los que pueden haber muerto en la explosión. Imagina otro montón de heridos de distinta consideración—aclara Bujías.
—Estarán tope cabreados, entiendo… —susurra Dama de Picas. Rebasa el cercado, madera quemada por el sol, sin pintura apenas ya. Augura Bujías:
—Nos despellejarán apenas nos pillen, sólo por esto —atento a las iracundas voces.

Los faros: muestran entonces el débil trazado de una de esas carreteras de arena que unen los ranchos esparcidos por la reseca llanura tejana, empobrecidos hasta parecer las miserables fincas del otro lado del Río Grande, haciendo difícil precisar dónde de Méjico, o Tejas, podías estar. Coyotes de ojos como LED espantados. Dama de Picas: maniobra centrándose en esta carretera. Parece triplicar nuestra velocidad entonces.

Continuará

domingo, 18 de junio de 2017

STAR WARS, EPISODIO VII — O EL NUEVO JAR JAR BINKS (NEGRO -O AFROAMERICANO, NO PAREZCA QUE PRETENDEMOS INSULTAR-)

Afiche a lo DREW STRUZAN para
reiniciar la saga. Como dijo TWAIN:
La
Historia no se repite; pero rima
Entre lo anecdótico y lo deleznable, y como en el fondo el filme, pese al atracón de SFX computarizados, tampoco merece demasiado comentario, creo que el mejor modo de reseñar Star Wars - Episodio VII podría ser:

Primera Parte:
En un páramo planetario sembrado de gigantesca chatarra espacial imperial, ni EMPERATRIZ FURIOSA, ni MAD MAX, ni todos los demás energúmenos motorizados tumorosos, aparecen. (Aunque lo sugería tanto derelicto.) Sólo una huérfana, émulo del juvenil LUKE SKYWALKER, más espabilada con el empleo de la Fuerza que él empero, centra la acción, que no es mínima-nimia, junto a una pelota que pita que pretende imitar al entrañable R2D2. Al final: aparece el HALCÓN MILENARIO para transportarnos a la segunda parte.

Segunda Parte:
El desertor Stormtrooper (hombre de color, por imposición de la cuota racial) se jacta ante el trapero HAN SOLO y el canoso CHEWBACCA de ser alto cargo de la Rebelión. (Cuando sólo era un pringao que limpiaba wáteres.) Reencuentro con las principales figuras de la trilogía que conquistó nuestro corazón hace tiempo, mucho tiempo, en un cine lejano, avejentadas, desganadas, casi como diciendo: "¿Qué pintamos aquí? ¿Todavía con estas? Con setenta años, ¿aún combatiendo enmascarados y marionetas siervas del nuevo Imperio, que parece una hidra inagotable? ¿Para qué luchamos en constituir una Nueva República, si ni ha conseguido sobrevivir?".

La nueva Jedi de orígenes misteriosos echa el CV:  Oiga,
GEORGE MILLER, si esto falla: ¿valgo para EMPERATRIZ
FURIOSA? El páramo ya lo tengo puesto
Tercera Parte:
El intemperante niño de la careta desveló su rostro según se embrollaba con sus sentimientos. No es Sith, sino otra cosa. Así, pues… ¡confusión! Entre tanto, EL VIGILANTE, ese personaje cabezón/fisgón de Marvel, hace un cameo. Hay una pelea a sables láser (¡manda que el presuntuoso nieto de DARTH VADER no pueda con el desentrenado desertor! ¡Lo que diría el CONDE DOOKU!) donde la que tiene pinta de ser su hermana, separada por el motivo que distanció a Luke de LEIA antaño, u otro similar, le da para el pelo, reafirmando un instintivo dominio de la Fuerza envidiable. Gigantesca explosión del colosal Planeta de la Muerte, cobijo de unos neonazis con feos uniformes oscuros. (Star Wars es así: si no estalla una Estrella de la Muerte, nadie reposa tranquilo.)

¡Vaya mierda de Sith!  Desmereciendo los orígenes. Y los
nuevos cascos de los Stormtroppers... ¿de qué se ríen, con
ese rictus erectus a lo JOKER? Los cascos antiguos daban
miedo; estaban enfadados
Cerramos:
Con un "continuará". Luke Skywalker reside entre las ruinas del castillo de CONNOR MCLEOD encarado al bravío mar. Ahora resolveremos, siguiente Episodio, si esa joven es su hija, sobrina, expósita que traerá el Equilibrio a la Fuerza, lo esperado de ANAKIN Skywalker, si el pijo de la careta (¡vaya birria de Sith!) se enmascara con motivo, no por fetichismo, para ocultar su faz marcada, aclarándose si hará o no el Mal, y qué Cosa-de-la-Muerte detonarán esta vez.

[...pues como que FURY ROAD empieza a mejorar tras este brillante espectáculo, pero cuyo contenido he encontrado pobre. Menos mal no me hice ilusiones; espero, tras otros visionados, mejorar mi opinión sobre el filme.]

miércoles, 14 de junio de 2017

ROAD TO SOGUETTO — ENTREGA 1

¡Novedad! Los fragmentos que explican cómo GABRIEL T
llegó a Soguetto; lo ocurrido, por ejemplo, en Montreal
una historia de la frontera

Las maniobras evasivas de Dama de Picas: complican el tránsito por la trocha.

Despareja. Polvorienta. Tres de la mañana. Sobresalto durante el sueño: ¡rugieron las alarmas situadas en torno al perímetro del rancho! Nos arrancaron violentamente de la cama, del intento de reparar jornadas calurosas, esquivar las pesadillas atroces que padecía al recordar la espeluznante muerte de la joven Crepúsculo. Sacrificio humano, destinado a contentar a despiadados dioses de la Acracia.

El Relámpago Rojo: corta las polvaredas según alimenta nuevas con el apresurado, frenético ritmo, que imprimen sus anchas ruedas que asustan a las cacatúas al buga.

El pulso: a mil. Mi sangre galopa tan aprisa por mis arterias: que creo van a reventar. Saltará a chorro. Lo pringará todo. El habitáculo quedará como si un alien me saliese del pecho. Dejándolo rojo, lleno de harapos de carne, andrajos de piel. Miro sin cesar atrás. Al rectángulo negro causado por la ventanilla.

Naturalmente, otra fantabulosa producción recogida en
este no menos espectacular blog
Luces giratorias. ¡La pasma, el enemigo! Mercs de HomeCorp IG, con sus rotundas moles de asalto. Ranger, quizás. El perfil de un Hum-V recortado fugaz en el centelleo de los halógenos de una patrullera. Lanzada en nuestra persecución.

Hay suerte. Aún hay suerte. Una franja magra de ella, al menos. ¡No baten Truenos Azules el firmamento, sacudiendo todos los vientos que transitan el alto cielo con sus poderosas palas!

Bujías: comparte mi estado de ánimo. Mírale la cara. Pellejo tenso. Los pómulos van a asomar por debajo de la dermis rasgada. Sus ojos: pozos insondables. Parece que una repentina capa de canas recubre su ensortijada, revuelta cabellera.

—Están MUY ENCIMA de nosotros, Dama —supura apremiante.
—Hago cuanto puedo, Bujías. Tío. No me obsesiones.

Gracias, Mr. BISLEY, por proporcionar
un retrato de una importante actriz de
este
harbdoiled tribalpunk
Dama de Picas: Mistress del Universo al volante. Más: de un Relámpago Rojo. Los faros intuyen tanteando la carretera ante nosotros. Busca ávida una pista más llana. Por dónde evadirnos. Firme que no nos lance constantemente contra el techo. Haga chirriar así los amortiguadores. Castigados. Sin piedad.

No podemos mostrarla. Nuestras vidas: en juego. Por muy poco nos ha ido eludirlos. Han avanzado muy deprisa mercs y pasmas, el enemigo. Empero las alarmas han debido constituir una desagradable sorpresa: para ellos.

Esperarían pillarnos entre las sábanas, solos o acompañados, para meternos sus malditas armas hasta el cielo de la boca según nos maltrataban esposándonos. Pero el alarido y el vehemente color de los mecanismos de alerta: abortaron esa escena.

Vi sus perfiles abruptos recortados en esa especie de niebla luminosa de los faros de sus vehículos según Dama de Picas me empujaba/tiraba de mí por la manga de la camiseta de Public Enemy, trabado con la mochila llena con mi valioso equipo, llevando al aterrorizado gato siamés. Sus uñas: clavadas en la carne de mi pecho. Lo hacía sangrar.

Sin tregua perseguidos por los parajes más desolados...
Alojados dentro del deportivo. El SuperSport atravesó la línea de coches casi atropellando algún esbirro. Éstos dividieron su atención entre ellos y el edificio.

Seguí mirándolo, obsesivo, a través de ese fotograma del cristal trasero. El gato: parece algo más sosegado. Pero: husmea inquieto nuestras abrasivas emociones. Inundan el habitáculo. Espesan el aire que respir… ¡Ahí está! ¡Estallido! ¡El que tanto esperaba ver!


sábado, 10 de junio de 2017

ROGUE ONE, UNA HISTORIA DE STAR WARS — EL REVERSO TENEBROSO DE LA ALIANZA REBELDE

Uno de los tantos afiches exhibidos
Star Wars Rogue One, pese a ser un "añadido", es muy superior al Episodio VII, supuestamente el no-va-más. (Aun así, procuraré visionarla de nuevo, a ver si le encuentro más virtudes que las que le aprecié ahora —pocas tiene de momento; ha conseguido, ¡al loro!, que aumente mi interés por FURY ROAD, que me desconcertó un tanto—, por aquello que decía el cornudo: No sabes lo que te pierdes, muchacho. —Empero creo nada me pierdo. Todo lo vi diáfano. Y era mínimo-nimio—.)

Su atractivo, aunque tenga cierto regusto a MALDITOS BASTARDOS (o un mucho), reposa en que encontramos más rostros familiares (no me refiero ni a la "rejuvenecida/resucitada" CARRIE FISHER o al también resucitado PETER CUSHING) que en la otra cinta citada, donde la presencia del trapero HAN SOLO no salva el desastre del Stormtrooper desertor, o el nieto de la careta, así como que, Rogue One, muestra el Reverso Tenebroso de la Alianza Rebelde.

Hasta ahora, a ésta la presentaban como un idealizado grupo de comandos lanzados bravos a la liza contra el malvado/extendido Imperio Galáctico con galante conducta. Aquí vemos que, en nombre de la libertad, los rebeldes no dudan en situarse al nivel de los imperiales, tanto en tácticas como proceder moral.

Hay que ganar la guerra. En el amor y la guerra, todo vale, cita el adagio. Pero si nosotros, los buenos, actuamos como los malos, ¿en qué posición nos deja eso? ¡No derivamos como ellos! ¡Somos mejores! Es el sustento de nuestra lucha contra ellos.

Otro más que resumen el contenido del filme. Se echa de
menos la maestría de DREW STRUZAN, por cierto
Pero ese negativo proceder luego pueden disimularlo afirmando que eran “indispensables sacrificios” y que un piélago de remordimientos corroe a estos rebeldes por su poco moral proceder. Sin embargo, pagar mal con mal, ¿es la ética de los buenos? Nos educan afirmando lo contrario.

Otra cosa apreciable (aparte del minuto excepcional de DARTH VADER durante el asalto a la nave) es qué gigantesco y bien pertrechado estaba el Imperio. El de Lucas, por obvias limitaciones económicas y de medios, ni permitía suponer tal colosal maquinaria.
Espero que el Episodio VIII aprenda esta lección y remiende los harapos del VII. Querer recontar/reconstruir, para los jóvenes espectadores del siglo XXI, el clásico EPISODIO IV, ha conseguido un resultado desalentador. Lo escribí cierta vez: estas continuaciones conseguirán hacer buenos los ahora denostados Episodios I a III.

Tanto vi del Episodio VII.

sábado, 20 de mayo de 2017

PLANETA HULK – EXILIO — ESPARTACO EN VERDE

Portada del tomo. Si hay un personaje
sufrido, éste es
LA MASA
Avecinándose, me parece, una nueva aventura de LA MASA de mi infancia (y de tantos otros), que desarrolla, me han comentado, esta historieta, pues pretendo adelantarme, siendo posible, con el comentario a las aventuras que el coloso esmeralda protagonizó en tan exóticos escenarios.

Exilio es simple, ingeniosa, amena propuesta que consigue defenderse con dignidad. Incluso genera cierto grado de suspense, interés. Motiva hasta la consecución de los siguientes veneros que dimanan de aquí, creando miniserie matizada por un vivo afán de venganza y asesinatos a mansalva. Aunque, antes, un remedo estelar de las arenas de muerte que enfatizaban las pasiones de los romanos de cuando MÁXIMO DÉCIMO MERIDIO, alias RUSSELL CROWE.

Este cosmopéplum, bajo las pulsaciones iracundas gamma que desprende el colérico protagonista, empero está aliñado con elementos de UNA PRINCESA DE MARTE. Vemos a los elegantes y hedonistas marcianos rojos de BURROUGHS abrazar sin tapujo las más crueles y despiadadas pasiones de los marcianos verdes, bajo el pretexto de su más elevada civilización. (Eso acaso les ‘emparenta’ con los melniboneses, quienes manifestaban grados de depurado sadismo hacia todo Dios excusándose en su antigüedad, su consumada arquitectura, los tratos con aterradores dioses paganos a quienes tributaban o se servían de su poder.)

Página. HULK en otro escenario de
brutalidad e incomprensión. Su
talento
para la violencia y su fuerza serán
explotados al máximo aquí
Hulk ha causado esta vez un gran apoqueclipse y los principales cerebros de la Casa de las Ideas, léase REED RICHARDS y TONY STARK, deciden solucionarlo embaucando al gigante verde con una treta de tinte humanista que lo proyecta al espacio. Más allá, si es posible. En la acción hay buena intención. Sucede que opera la Ley de Murphy. Hulk no termina donde estaba previsto.

Sino en este remedo de Barsoom/Marte estilo H.G. Wells (un poco) que permite sacar, de paso, al elenco de la taberna de Mos Eisley, pasto de los brutales impactos de La Masa, convertido en supremo gladiator de la hazaña. Por supuesto, el alter ego de BRUCE BANNER, descubierta la treta, cómo le han exiliado, aprovechándose de un resquicio de responsabilidad moral que aún late bajo su poderoso pecho, quiere sangre. Hectolitros. Los guantes blancos: ¡fuera! Bajo sus aplastantes nudillos: Hulk quiere oír crujir los huesos de quienes le han traicionado.

Mas en faena, porque si algo le caracteriza es su fuerte sentido de la adaptación, Hulk aun se las ingenia para capturar los encantos de la DEJAH THORIS de turno. Esto plantea una cuestión… “anatómica”… interesante. Similar a cómo LOIS LANE y SUPERMAN “se lo montan”. ¿Podemos imaginar el vigor de las… acometidas de un monstruoso amante como puede ser Hulk… sus secuelas?

Un "viejo conocido" compartirá los bestiales
avatares de la situación a la que le han
proyectado los Superhéroes de la Tierra
También desprende la lectura que la sofisticada cultura de ‘marcianos rojos’ es parasitaria de este remedo de Barsoom/Marte, y que pretende fortalecer su predio mediante todo tipo de tretas, traiciones, robots y bombardeos indiscriminados sobre los legítimos dueños del planeta, raza insectoide con mentalidad de colmena. Semeja reproducción de lo que el pujante colono norteamericano hizo con el pielrroja según se expandía al Oeste. (Salvo que lo que ellos hicieron, ese genocidio, está tolerablemente aceptado por su cultura, pero lo que COLÓN o CORTÉS practicaron es holocausto total. ¡Las asimétricas varas hispanófobas de medir de estas cuestiones!)

Para mantener viva nuestra atención, hambrienta la querencia de aventuras, revisten a Hulk con paramentos de un esperado Mesías (de jade) que derrocará al déspota rojo. Esto arranca carcajadas al titán, quien nada más planea el retorno y la venganza.

Pienso que los autores del libreto que adapta esta saga a la pantalla de plata habrán generado nuevos elementos dramáticos para adaptarse al gusto de la productora. Mas el espectador ya está avisado de lo que le espera… si de veras la peli de Hulk va de esto.

jueves, 18 de mayo de 2017

FERIA DEL LIBRO DE SEVILLA Y SOGUETTO — FIRMA DE EJEMPLARES

Cartel del evento, anuncio realizado
Un poco apresurado pudiera parecer, pero me complace anunciar que, en la caseta de Triskel, mi flamante editorial local, a la que deseo larga existencia, estaré a disposición de quienes deseen, el 23 del corriente, a las 19H00, firme su libro de Soguetto, mi nueva producción literaria, esta dinámica/gráfica novela hardbolied tribalpunk que, recuerdo, relata los nefastos excesos de un populismo desbocado que termina siendo contradictorio con sus principios, instalado omnímodo en el poder, y consuma una depuración genética, un holocausto sin precedentes, sobre quienes carecen del adecuado pedigrí exigido por las nuevas castas dirigentes.

Para venderos la narración, deseo señalar, como conspicuos méritos, el poderoso dibujo psicológico de los personajes, su fluida diversidad; cómo marcan; la angustia existencial del joven protagonista que, gradualmente, descubre cómo le manipulan para hacer cosas que detesta; lo inevitable de cometer esos delitos porque se ha vuelto cuestión de supervivencia; el asombro que degenera en ODIO del otro altanero adolescente que consideraba el futuro de su propiedad, era sujeto exclusivo, y advierte le supera algo que estima pura hez; el ambiente de pesadilla y brutalidad de Soguetto, escenario ideal empero para efectuar acentuada crítica social (otra virtud que adorna a la ciencia ficción); la prosa vivaz, potente, que no sólo no deja indiferente: atrapa; cómo el relato impulsa a continuar leyéndolo.

Espero nos veamos en la Feria del Libro. Donde Triskel. El 23. Las 19H00.

viernes, 12 de mayo de 2017

¡VAMPIRESA ARRIBA! ¡ABAJO “VAMPIRA”!

¡La Bendita BIANCA BEAUCHAMP
(¡aclamad a la diosa!) cómo sabe agrandar
los atributos de cualquier vampiresa!
Últimamente, la errónea expresión “vampira” está en boga, aprecio. No se usa el acertado, aunque tradicional “vampiresa” (quizás sea por eso, por antigua, por creerla cosa de FRANCO, y merece extinción —los pueblos que olvidan su Historia están condenados a repetirla, a ver si alguien puede señalárselo a esas personas obsesionadas en recrear, a lo IngSoc, los lamentables episodios que condujeron a la Guerra Civil, y luchan por borrar todo vestigio de los crímenes republicanos, construyendo a su gusto una pararrealidad utópica/ucrónica similar a una película DISNEY—). Empero, cuando oigo lo de “vampira”…, en fin. ¡Sigul de máxima ignorancia!

[¡Claro, reparo ahora, que “vampira” (hembrismo de “vampiro”) puede ser otra alucinante aberración del paritario feminismo que, por cojones, están imponiéndonos! Como aquello ginecentrista del “porro-porra”, “pistolo-pistola”, “albañil-albañila”… ¡Hazmerreír de la Humanidad, nos hacen parecer esas ocurrencias! Así que, en atención a este razonamiento, a vampiro… le corresponde vampira. No vampiresa. (Queda feo vampireso, ¿verdad?)]

¿Qué es ‘vampira’? Vaya palabra fea. Creo que la oí por primera vez en un culebrón. No me extraña; por aquellas tierras allende el Negro Atlántico entienden nuestra lengua común de forma sui generis. Bueno, provincianismos que la cortesía admite, aunque la RAE (es lo de la lengua, ¿no?) ni de coña debería apadrinar. Pero lo hace. Así son las mínimas-nimias inteligencias que ahora fijan y dan esplendor y brillo y no sé qué más al verbo.

Por no nombrar, en aspecto más
aterrador, a LIANA FORSON
“Brillo y esplendor”. Jaja. “Vampira”. “Malacatones”. “Murciegalo”. “Guion”.

Como también “vampiresa” se aplica a la señora man-eater (¿sigue, pregunto ahora, dándose ese caso, o se define igualmente “vampira”?), para evitar ambigüedades empleo siempre el término lamia. Es más apropiado para el caso de la chupasangres (LIANA FORSON) que no para la ávida chupapo**as que designa el común para las femmes fatales dispuestas a arruinar hombres.

Propongo, para hacer pues la división, que cuando hablemos de las chupasangres se use la también arcana expresión ‘lamia’, y, ¡por Dios!, reivindiquemos la permanencia de la vampiresa. ¡Abajo la vampira! Que se nos corrompe el idioma. Que perdemos riqueza cultural normalizando esas “abreviaturas” o “mutaciones”.

miércoles, 3 de mayo de 2017

NO PODRÁS SALIR — NI TÚ QUEDAR IMPUNE

Cuanto más pienso en su argumento,
menos lógica le veo. Hasta la evasión
más popular debe tenerla. Es lo que
diferencia al escritor del vulgar
juntaletras
Quienes llevan años leyéndome conocen mi afecto por este tipo de vapuleada literatura, pese a contar con numerosos adeptos. La denuestan por su baja factura, argumentos, economía, tamaño, extensión. Esté dedicada a un lector en principio poco culto, al que la literatura sesuda, la Alta Literatura, aturde, aburre, abruma, agobia. La muestra de mi querencia por el pulp es el panteón que le erigí en LAS GRAVES PLANICIES.

Una cosa, empero, es que aprecie mucho esta literatura (acaso porque la maltratan; es como ponerse de parte del débil, defender causa perdida), y otra que tope con una de estas despreciadas gemas presentada de forma fraudulenta y lo calle.

De un tiempo a esta parte, en las redes sociales especialmente, se aprecia convulsa actividad por propagar/defender las novelas de a duro, editando nuevos títulos de una nueva hornada de escritores que creo expresan el mismo cariño por el infamado género que manifiesto en el primer párrafo. Este producto pertenece a esa “new wave” citada.

Un sigul del pulp patrio es que sus autores eligen alias anglos quizás por miedo, y no infundado, a que un nombre castizo espante al potencial comprador. Un apellido anglo da sensación, merced al poderío del cine y la ficción general que llega allende el Negro Atlántico, de tener marchamo glamoroso que alguien llamado ‘Antonio Santos’ no daría. Va a ser uno de los nuestros lo mismo que un mericano, enga ya, ¡amos allá!

Un veterano con una extensa producción
a la espalda. Seguro que, aunque se
canibalizara, no robó a nadie obras
El autor (¿o pirata?) de este pulp firma como DAMIEN WAKE. Los puestos en la ficción al instante van a reconocer la ironía. Bueno: Mr. Wake ofrece historieta que transcurre en Gran Canaria, preñada de desmembramientos y casquería gore, así como un nutrido plantel de personajes de mayor/menor calado que mueren o sirven de aturdido elemento dramático/suspense/pista para alcanzar el clímax.

Vale: nuestra piel de toro cuenta con escabrosos episodios de salvajismo criminal dignos de la peor tradición anglosajona, por continuar con la previa digresión. Pero lo de un leñador psicópata masivo que parece escapado de lo más remoto de los bosques canadienses e inquilino de fétidas roulottes con familia de tarados endogámicos, delata demasiado su verdadera procedencia. Su no insularidad.

Brioso, Mr. Wake “describe” este descuartizamiento de incautos confiando en una cosa: nadie va a descubrir su crimen. ¿Cuál? Pues… ¡no ser autor del relato! Un avispado canario, he intuido, ha hallado en alguna parte (vía internet-Amazon) un relato gore, lo ha traducido con habilidad, cambiado lo que fuese de Maine (o, ya que estamos, Canadá) por ubicaciones canarias, ofreciéndolo a la venta.

Lo más divertido:nuestros autores pulp
(terror, CF, western...) se diversificaban
a través de un dédalo de alias
Eso se llama PIRATERÍA, Mr. Wake. Los pioneros del pulp patrio, los CLARK CARRADOS, GLEN PARRISH, o MARCIAL LAFUENTE ESTEFANÍA, se lo curraban, aunque se canibalizasen. No saqueaban trabajos ajenos de alguna fuente ignota. ¿Qué lo delata? Términos que han sido literalmente traducidos del inglés; porque en España la policía no es tan incompetente; porque tenemos una eficaz Guardia Civil que sin tardanza investigaría esos crímenes atroces que el autor describe; porque aquí no hay Departamento de Homicidios, sino Grupo, Unidad, o Brigada. Porque ¿qué puñetas hace un policía irlandés estilo BRUCE WILLIS (que encima no sabe gaélico) incrustado en Personas Desaparecidas de Las Palmas? ¿No hay agentes patrios para sustituirle? El empaque (¿o complejo de inferioridad?) del anglo como protagonista para potenciar la novelita…

Conviene alertar del atraco. No todo vale, aunque esta era de internet dé a entenderlo. Hay una sensación íntima de pundonor que obliga aún a hacer las cosas con decencia. Y robar so pretexto de que esto es pulp, ergo: basura, cuatro piensan leerlo, nadie va a descubrir el asalto, no es ninguna excusa para robar.

viernes, 28 de abril de 2017

SIN PERDÓN — EL WESTERN DEFINITIVO

Nunca hubiera existido SIN PERDÓN si
SERGIO LEONE no hubiera reescrito el
western al modo spaguetti
CLINT EASTWOOD ha recibido suficientes encomios por este filme como para añadirle unos cuantos más que, en el fondo, no van a mejorar la excelente calidad del relato, un potente, lúcido, desmitificador/revisionista guión que llevaba años durmiendo en un cajón a la espera de director. Resalta todo lo auténtico que tenía el Salvaje Oeste, algo muy distinto de aquello que plasmaban diversas facetas de la ficción. BUFFALO BILL popularizó un tanto la imagen falsa/fantabulosa del Oeste en su espectáculo itinerante, donde WILD BILL HIKOCK precisamente no destacó por buen hacer.

En el Este, el Oeste era mezcla de ruindad, despiadados indios asesinos, riqueza y vastas graves planicies donde el audaz podía hacer fortuna, aunque la muerte también rondara. A un tiempo era boca al Huerco, y al otro, al paraíso material que todo emprendedor (con o sin escrúpulos) andaba buscando. Una mezcla de ilusión, magia, glamour y miedo recorría las calles de las populosas urbes situadas a levante.

Fue empero imponiéndose la irreal, la de cowboys siniestros de sombrero negro y los del blanco Stetson que defendían la ley a ultranza respetando suerte de Nuevo Manual de la Caballería Andante/Galante versión norteamericana. Las dime novels populares de la época ayudaban a incrementar esa sensación de aura dorada lejana en la pradera.

WILLIAM MUNNY llevaba años rehabilitándose; pero la
apremiante necesidad lo incitará  a hacer un "ultimo
trabajo" como el de los viejos tiempos
Esto lo refleja BOB EL INGLÉS, tirador-sicario seguido por un biógrafo, BEAUCHAMP, que reescribe sus hazañas procurando ampliar su gloria, enmarcada en los pequeños libros que redacta sobre él. Beauchamp dibuja inmensa semblanza quijotesca de Bob, hasta que la realidad aplasta a ambos la cara, representada por la ruda simpleza del sólido sheriff LITTLE BILL, gobernante férreo, menos veces amable, de Big Whiskey.

Little Bill encarna al Oeste, como WILLIAM MUNNY al desperado más feroz que circuló por aquellas desérticas tierras. Hubo hombres crueles, pero cuando los comparamos con otros, hasta contemporáneos, su maldad no es tampoco suceso de veras extraordinario. Otra vez la distancia amplia las leyendas urbanas, según va borrando, o procesando, encumbrando, desvirtuando, a figuras como las dos citadas.

Y, de golpe, la cruda realidad. El rostro de BOB EL INGLÉS
lo refleja con toda intensidad
Beauchamp, entusiasmado con las mentiras heroicas y difícilmente contrastables que Bob el Inglés fue surtiéndole, en su interés y para mayor aureola de su nombre, se topa con un Oeste no indómito, pero sí superviviente, con fascinantes reglamentos propios, y descubre que su biografiado ha estado adulterando muchas verdades. Little Bill sí es a quien conviene retratar, con justeza, porque no alardea; trata a diario con personajes peligrosos que primero disparan y luego preguntan, muestra una versión del carácter humano que desdeña las patrañas, curtida en el día-a-día con la dura violencia.

Poco épico/noble tenían renombres como los EARP. WYATT fue encumbrado por un Beauchamp que le tocó vivir. Pero era un proxeneta asesino a sangre fría que, junto a sus poco fiables hermanos, propiciaron los acontecimientos del mitificado OK Corral. No querían competencia en su “otra actividad”. Y se encargaron de no tenerla.

Nunca debieron colocar a su viejo camarada como trofeo;
todos morirán por eso. Otra acertada faceta del filme sobre
el Oeste: lo nada racista que era. Esa fue una noción que
el colono del Este introdujo en sus graves planicies
Little Bill es leal retrato de Wyatt Earp. Pero honesto. Carece, perdido en Big Whiskey, del Beauchamp que ¡aclame! hasta su más mínimo-nimio gesto al desenfundar. Hay que dudar, de llegar a tener su escriba, de que sus andanzas conmovieran sin embargo a la masa del populux, a quien habían cegado las candilejas del teatro donde Buffalo Bill recreaba al Legendario Oeste. El populux sólo ansía le distraigan. Ama la mentira ilusionante de la ficción sobre la prosaica relación de hechos, aunque sean sangrientos.

Eastwood no obstante filmó al Oeste en su desamable esencia con excelencia. No había vertiginosos pistoleros infalibles, sombreros blancos caballerescos. Sólo putas rajadas, asesinos avejentados de trémulo pulso, rudos policías, farsantes e ingenuos del Este que ven la luz en el Oeste.

domingo, 23 de abril de 2017

QUERIDO BILLY — …DEJA UN BONITO CADÁVER

La alegórica portada refleja la soledad
territorial donde se desarrolla la novela

y la que contienen sus protagonistas
Pocas veces encuentras una novela escrita con tal elegancia y habilidad. Percibes sus cualidades desde el primer párrafo. La pulcra elección de palabras engancha de forma irremediable. LARRY MCMURTRY, dramaturgo experimentado en la temática del Oeste, relata una “biografía” desmitificadora de BILLY EL NIÑO llena de reflexión, algo de humor y perdurables personajes perfectamente perfilados.

Querido Billy empieza como crónica salpicada de humor. Mas, conforme nos introducimos en su trama, se torna más oscura, bordeando lo siniestro. El narrador, un acomodado señor del Este, preso de una intensa fiebre por cuanto supone el indómito Oeste, que ‘vive’ a través de las ficciones de las  dime novels (la narrativa económica “de a duro” que aquí ‘acaparó’ MARCIAL LAFUENTE ESTEFANÍA), hasta el extremo de él mismo convertirse en un reputado prosista del género, termina yendo al Oeste, donde conoce a Billy antes de ser la tremebunda leyenda urbana que le imputan hoy día.

Retrata a un joven feo, menudo, desorientado. Acomete al mundo a punta de revólver porque considera es la forma correcta de tratar con él. El escritor intenta darle, en todo momento, pátina de piedad a este hosco muchacho propenso a la violencia so pretexto de su dura existencia, que careció de marcos educativos adecuados, buenas influencias que enmendasen sus pasos. En aquellas graves planicies de Nuevo Méjico cuanto tuvo fue el “haz antes de que te hagan” y la lección de que llegarás más lejos con un revólver empuñado que con una palabra amable. Con ligera incomodidad, acaba admitiendo que la maldad arraigó mejor en Billy pues ya de por sí estaba torcido al Reverso Tenebroso.

LARRY MCMURTRY, para que conste. (Este señor está ya
más mayor)
No obstante, Billy contaba con un patrón positivo: el cowboy JOE LOVELADY, hombre paciente, amable, honesto, viudo, cuyo asesinato arrancará sinceras lágrimas de consternación a nuestro Scriptor, el apasionado burgués del Este breado por las penurias de la silla de montar, los piojos y las incomodidades del indócil Oeste, lugar que le produce aun así tortuosa relación amor-ODIO. El noble ejemplo de Lovelady, por desgracia, no deja apenas huella en Billy, quien, a veces, le detesta o desprecia.

Nuestro Scriptor hace vigorosa imagen de otros personajes claves en la destrucción de Billy, la cual le convierte en glorioso mito de una época y territorios que tienen más de fantabuloso que de real. El Oeste auténtico era más fascinante que aquél que transmiten novelas o cine. Numerosas historias menudas componen un poderoso mosaico de situaciones que la ficción ha deformado hasta transformar a sujetos de sombrío historial en virtuosos colosos homéricos por mor del ansia norteamericana de competir con, y luego querer anular, la mitología universal del Viejo Continente.

Otra "del Oeste" y galardonada con
excelencia. El palmarés de McMurtry
incluye no obstante ficciones más
actuales y temáticas distintas
Pero la mayor virtud de esta novela reside en su estilo. Elegante, en efecto. Esmerado. Cuidado. Selecto vocabulario. Produce afable efecto quasibalsámico zambullirse en sus páginas, por las cuales te deslizas como acariciado. Aprecias con qué habilidad va transformando McMurtry su divertido comienzo en algo más desamable, emponzoñado por la aportación de algunos concurrentes al relato.

Rompe al fin con el mito que nos ha quedado del arisco Billy el Niño (ninguna mención al amorío que sostuvo con el ranchero JOHN TUNSTALL, reemplazado aquí por la sádica LADY CECILY) revelando el nombre del verdadero ejecutor de Billy. La bala que le mató no partió del revólver siempre citado, sino de otro aún más diestro que se han empeñado, los historiadores serios, en ocultar. Por cuestión de romance y sexo.

Hay amores que matan. Y desamores que rematan mejor, como Billy comprobó. Su muerte consigue dejar esa amarga semblanza en el paladar de nuestro narrador, similar a la que produce terminar esta agradable novela “del Oeste”.

martes, 18 de abril de 2017

THE AMAZING SPIDER-MAN 2 — IRON MAN.02

Afiche. Tensión, peligro, alto voltaje en el
luminoso Times Square neoyorkino
El aparatoso derroche de millones en elaborados SFX que hacen real lo intangible, no disimula (al menos, para mí) qué aburrida es esta película cuya factura supera con creces los trabajos previos de SAM RAIMI.

Pero recordemos: Raimi recogió el testigo una vez Sony negó a JAMES CAMERON la exorbitada cantidad presupuestada para adaptar Spider-Man a la pantalla de plata. (Creo que lo que pedía rebasaba algo el coste de TERMINATOR 2 y, seguramente, es lo que, al final, han invertido en este Spider-Man 2.) Escogieron a Raimi porque podía hacer películas que parecían de cien millones con diez.

Raimi, amante de las viñetas, de este personaje también, realizó lo mandado con lo mínimo-nimio. No sé si, en su fuero interno, luego se diría que, triunfando, dispondría de más $ para realizar proyectos de envergadura, que le dieran respetabilidad, más que reputación, o secuela de Spider-Man con más medios.

Arrolló. El riesgo corrido era grande. Pero la fortuna apoya a los preparados. Raimi lo está. Cierto: tiene firma definible que agradecen sus fieles. Por ella, sobresale del resto, comercial pero anodino (tara que aqueja a la literatura), y que no se distinguirá por nada nunca. Al mismo tiempo, empero, esa firma característica perjudicará siempre su carrera. Aunque dirigiera un LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ que supere al clásico, siempre será el tío de POSESIÓN INFERNAL para la crítica de alcurnia.

Fotograma alegórico interesante: Todo el mundo será tuyo
si te arrodillas y me adoras, tentó SATÁN a JESÚS. En este
caso, Satán son los superpoderes. Mas PETER PARKER
también rechaza la tentación
Y sus Spider-Man (aun el inefable tercero) dejaron huella, secuela, presencia difícil de olvidar que estas nuevas películas, pese al entregado hacer del equipo, no consiguen borrar. Primero, y desde mi prisma particular, el chaval que hace de PETER PARKER no es Peter Parker. TOBEY MAGUIRE sí era P.P. Reflejaba la imagen de ese chico tímido/apocado víctima de los obtusos matones del cole, que ama a la bella del instituto desde lejos, deprimido por las nociones de su humilde extracción, las condiciones sociales que le rodean, las negras/nulas perspectivas laborales posteriores.

Y, de pronto, ¡accidente cósmico marveliano! Obtiene ¡superpoderes! Una máscara. Y, con ella, nueva identidad diametralmente opuesta a la que ofrece día-a-día. Con la careta puesta, emerge algo reprimido que no es malo, sí insolente, audaz, descarado, altruista y valeroso como pocos en la Historia pudieron serlo.

Haciendo amigos y vecinos, salvo que éste está gagá y
a base de ansiolíticos también. Distorsiona la realidad, no
tiene autoestima... será supervillano eléctrico perfecto
El nuevo Peter Parker es la identidad enmascarada sin antifaz. Tiene todas las trazas de ser un chulo contenido que pretende le veamos como el chaval amilanado/agobiado-esmirriado con los problemas de salud o financieros de la sufrida TÍA MAY. Se pone la máscara aunque no la precisa. Por los tics del personaje, es valeroso, audaz, heroico, etc. Pero su identidad secreta: lo desmiente.

Han buscado su Reverso Tenebroso: ELECTRO, que frisa emular al indestructible/quasitodopoderoso DR. MANHATTAN. Muestra además semblanzas con el PROFESOR CHIFLADO de JERRY LEWIS, un mangoneado nuncanada que sufre ¡accidente cósmico marveliano! trocándose inédita amenaza letal. Cuanto guarda su identidad civil tiene garras, que usa sin mesura, siendo malvado a plazos o tiempo completo. No como el sufrido Peter Parker, que bien pudo imitarlo. Pero eligió el Bien.

¡Tres supervillanos en esta peli! Sí que está fuerte SPIDER-
MAN esta vez. Aunque, para lo que hace este DUENDE
VERDE, haberlo reservado para otro título
Tampoco es agraciado este nuevo DUENDE VERDE, que está casi para “matarnos” a la pobre GWEN STACY, y luego patrocinar una cuadrilla de siniestros armadurados que despiden entera la influencia que Iron Man está teniendo en el Marvel de cine. Para que comprendamos qué le hace enloquecer, justificar sus crímenes, entregándose a la villanía, le dibujan como un inadaptado niño rico que pierde la fortuna por codiciosos tejemanejes corporativos, la chaveta y tiene una enfermedad genética terminal. Pauvre!

De colofón, aparece el (cyber)RINOCERONTE. ¡Mucha leña, para tan poco leñador! Recapitulando: la larga relación emotiva con Gwen, junto al viacrucis personal de Peter, alargan demasiado una aventura a la que la salva la factura técnica. Pero por poco.

jueves, 13 de abril de 2017

SEMANA SANTA — OTRA VEZ...

Como te descuides, acabas en un trastero, cambiando el
sentido de tu oración. No sé cuál sería la auténtica reacción
de toda es Humanidad si nos prohibieran Semana Santa,
ajustándonos a, no sé, celebrar acontecimientos políticos
...las calles rebosan fervor religioso, sincero o de compromiso, y elaboradas procesiones inciensan las vías según se disparan innumerables flashes de las cámaras o los celulares. Palpita el sentido, según tambores y cornetas invaden los rincones más mínimos-nimios de los hogares por donde las ornamentadas cofradías pasan. El sector hostelero, este año al menos, frota jubiloso sus manos. ¡Ventas! ¡Ocupación! ¡Turismo desbocado! Tradición, religión y lucro: aunados durante siete días.

Hace algún tiempo, una lideresa política propuso la abolición/extinción de tan señalada celebración por mor de su ostentosa naturaleza religiosa. Vivimos en un Estado ora aconfesional, ora laico, y esto de consagrarnos a los fastos de una antigua confesión ofende ciertos sentimientos.

Otra lideresa política saltó como una tigresa para defender la Semana Santa en virtud a los fuertes ingresos que produce, amparándose lo suficiente empero en el corte religioso/tradicional que las jornadas presentes poseen. Hay algo de interés personal en la conservación. Gusta de la Semana Santa, la disfruta como puede, se honra de comparecer ante las cámaras para que la población afecta a estas fechas, aunque no sea votante, vea comulga con su emoción, y ante la duda, les vote. Es de los nuestros, en el fondo, pueden pensar.

Fíjense el mogollón de Humanidad (otra vez) que ¡clama!
por la imagen. El negociazo inherente a todo esto. ¿De
veras debe ser sacrificado por mor de una mal entendida
modernidad?
Debo reconocer que estas personas laicas que solicitan la extinción de las festividades religiosas (muy acendradas en nuestro país; tradicionales, por tanto) me inquietan, pues ¿por qué vamos a sustituirlas? (¡Que perdemos días de vacaciones, muchachos!) Leí la opinión en un diario de una persona de éstas que solicitaba ajustasen las fiestas religiosas a sucesos laicos. Perplejo quedé: ¿cuáles? ¿Qué vamos a celebrar, en lugar del Jueves Santo?

No se me ocurren más que fechas o sucesos con tinte de disparate. ¿El nacimiento de EINSTEIN, la proclamación de la Revolución Francesa como hito internacional que inauguró los Estados democráticos modernos; el Cuatro de Julio; el golpe de estado de FIDEL CASTRO? ¿Cosas parecidas? O sea: ¡nos desembarazamos de nuestras tradiciones, con su fuerte arraigo y carga de identidad cultural, para festejar acontecimientos foráneos! De puta madre magistral/laico.

Esto está muy arraigado entre nosotros. No sé si quienes
quieren eliminarlo son conscientes de su poderoso calado
Por otra parte, renunciar a esto es arrancar parte de nuestra propia esencia. ¿Qué pretenden imponernos: ese mecanismo productivo calvinista donde manda sobre todo amasar dinero, perdiendo de paso calidad de vida? Nos animan a tener cada vez más calidad de vida, aunque ya ven: ¡piden nos equiparemos con países laicos donde la calidad de vida se reduce a un trabajo avaricioso incesante que produce un infarto a los cincuenta años! ¿Qué has vivido; cuál fue tu calidad de vida?

No soy de Semana Santa. Pero aún menos de esta oleada ‘innovadora’ de su abolición o sustitución por entramados laicos sin base histórica, o tradicional, o de identidad local, que semeja más un capricho rabioso por afrentar que lógica argumentada. La multiculturalidad supone la extinción de la cultura propia, el desdibujo del individuo, que debe ser de todo sacrificando sus raíces. Sin ellas, ¿cómo va a prosperar?

lunes, 10 de abril de 2017

EL CAPITAL — PERDIÓ SU ALMA; GANÓ EL MUNDO

Producción gala donde se afirma que el
dinero es el amo. La inquietud que causara
a personajes que aquí se vieran retratados
la diluye un vistazo a sus ingresos
COSTA-GAVRAS realiza notable drama sobre el mundo tenebroso de las finanzas y sus desalmados agentes, biografía del ascenso de un pelotillero trepa de mediana edad cuya apariencia, originalmente anodina, camufla a un meticuloso ser ambicioso.

No es caso único, rara avis, en la banca o cualquier negocio. Sucede que nos centran en él para describir cómo un grupo de atildados señores con costosos trajes de corte elegante deciden sobre nuestras vidas, ilusiones y esperanzas sin el menor remordimiento del daño que puedan causar frustrándolas. El inquietante protagonista, cuyo triunfo se debe ora un tanto al azar, otro al cálculo, a veces experimenta mínimos-nimios complejos, pequeños deseos de hacer lo correcto.

Empero se impone su codiciosa esencia. En cierto momento, su esposa plantea: ¿Todo tu modus vivendi es el dinero? (amasarlo). Contesta: ¿Hay algo más? Con ese credo, se lanza directo a su consecución. No para en barras. Husmea oportunidades, las rebaña hasta el tuétano, oteando después dónde conseguir más con igual rapaz instinto.

A su alrededor, no menos ambiciosos pero más comedidos “asociados” recriminan su descarada actitud. Disfrazan su codicia respetando conservadores rituales pausados muy diferentes a la veloz voracidad desnuda que el hombre escogido para presidir el Banco Phenix (a quien estimaban manipulable títere de baja estofa, al cual contentar con varias prebendas anejas a su importante cargo) manifiesta sin recato. Revolviéndose contra ellos, aún.

Tentando al que consideran un manejable hombre de mimbre.
Acertada elección de GABRIEL BYRNE, porque, una vez,
fue el GRAN TENTADOR, el Diablo
Inversores norteamericanos, a cambio de un puñado de dólares en apariencia sustancioso, creen comprarle para rendir el banco, emplearlo como ariete contra la economía europea, debilitarla, fortalecer el predio estadounidense y luego, tras culparle de todo ante la opinión pública y devastado el banco, repetir el proceso, ganando más activos en el empeño. Este hombre intuye pronto juego sucio. Mediante accidentales colaboradores, frustra el plan, con un frío, envidiable y enervante estoicismo.

Incluye El capital destellos de información sobre lo que está ocurriendo. Empresarios y banqueros norteamericanos prepararon esta crisis económica para reforzar sus intereses, menoscabar a los rivales europeos, colocar a los Gobiernos en aprietos y laminar nuestros derechos sociales. ¿Lo peor? Es inevitable. Han tejido tal compleja e inexpugnable urdimbre, que todo intento de lucha es anecdótico.

La modelo internacional, de dorado, un capricho de doble
filo, un caro esparcimiento sexual que podría costar a este
ambicioso banquero más de lo que piensa
Podemos protestar. Pero a las megafortunas: se la suda. En cierto momento, a este hombre le reprochan su sueldo como presidente del banco (irrisorio, comparado con lo que sus discretos “asesores” obtienen). Se defiende con distinción y argumentos; el ideario comunista con cuyos preceptos le disparan ni podía ofrecer mejoras a esta globalización del capitalismo salvaje que, con sueldos y horarios de esclavo, oprime a parte del planeta.

El comunismo, HOMER SIMPSON dixit, funcionaba sobre el papel. La práctica demostró su estruendoso fracaso por lo mismo que cojea el capitalismo: el factor humano. La codicia. La ambición. El capital también retrata el egoísmo particular. Describe a hombres que saben que no hay más dios que el dinero. No lo poseemos. Nos domina. Aunque finge plegarse a nuestros deseos. Son sinceros al respecto, por desagradables y ruines que aparezcan. Su pragmatismo es el que está desolando el mundo, según acumulan riqueza personal, que es lo único que (les) cuenta.

Para muchos, los que moramos en la pobreza, amenazados
con mayor ruina: un canalla. Pero, para las altas finanzas y
sus sicarios: todo un héroe. Una gruesa capa de billetes le
protege de cualquier peligroso remordimiento.
Vemos en los telediarios tipos como él de continuo. No
importa lo que haya hecho: el Dinero le protegue
¿Qué hay fuera del dinero? ¿Ideologías abstractas que persiguen bondades universales predicadas, sin embargo, por gente que disimula su avidez del estatus que proporciona el dinero, o éste, hablando en nombre del populux? Una de sus aliadas intuye los tics de decencia de este hombre, lo anima a denunciar las prácticas insanas para poder sanear la estructura. Hay aún esperanza para nosotros.

Ni lo duda. Expresa razonamiento acertado y se aferra al dinero. No hay más, insiste. Si no, miremos en torno. Día-a-día cunden ejemplos que dibujan a este hombre, esa política. El pesimista final lo lacra indeleblemente: esto no tiene solución. Perdurará.