domingo, 10 de diciembre de 2017

STAR WARS, EPISODIO III — LA VENGANZA DE LOS SITH

Afiche. Parece de DREW STRUZAN.
No estoy seguro
Próximo el estreno de la secuela de la decepcionante EPISODIO VII (porque salgan naves, no es buena), me parece oportuno rescatar para el respetable la película que cerraba la Primera Trilogía, la tan vapuleada, aunque, parece ser, según lo visto en la VII (pésima pese a salir naves), J.J. ABRAMS (¡errr!) va a hacer gloriosa. Y lo espero, porque la Primera Trilogía sufrió el acoso de gente que esperaba ignoro qué grandiespectacular en todos los fotogramas filmados. (No olvidéis que EL RETORNO DE JEDI tiene a los EWOKS, quienes exigen bastante de nuestra indulgencia.)

El contexto sociopolítico en que GEORGE LUCAS, ese hombre tan desagradable (dicen) pero aún más visionario, rueda la Primera Trilogía está empapado de la Gran Cruzada norteamericana contra el Terror Musulmán y un clima de pensamiento dominado por GEORGE BUSH, JR. y su gabinete, quienes exacerban el miedo como recurso electoral y establecen coercitivas normas de vuelo. No queremos más Skyhighs llenos de pasajeros chocando en el Empire State, por ejemplo, normas que imponen a todo el vasto globo.

Ese estado anímico impregna los libretos de la Primera Trilogía. Es menos glamourosa que la Segunda debido a que los tiempos eran diferentes, la ingenuidad mayor, el público de Década 80 amaba más la fantasía. La Primera Trilogía debe enfrentarse a un duro pragmatismo social ineludible.

La galaxia inmensa como nunca, surtida de vastos espacios
y escenarios, envidia total de los
trekkies
Establece la interesante/sutil analogía entre la corrupción que padece ANAKIN SKYWALKER, en ciernes DARH VADER, a manos del avejentado PALPATINE, identidad secreta del Sith Supremo DARTH SIDIOUS, y la inocencia de una generosa Norteamérica de postales pintadas por NORMAN ROCKWELL y los pánicos que impone el insidioso (“sidious”) George Bush, Jr. Lucas entiende que viola la concepción virginal de su nación para retorcer sus grandes poderes para hacer el bien en una cruzada perversa donde su ejército, lleno de su mayor delta de espectadores, libra combates crueles donde ningún botón permite reiniciar la partida.

La venganza de los Sith culmina la larga y retorcida cadena de insidias y maquinaciones en la sombra (que pueden ‘delatar’ a los lobbys armamentísticos y de seguridad que alimentan las campañas electorales de un candidato dispuesto a favorecer sus intereses —algo que OBI WAN, en EL ATAQUE DE LOS CLONES, señala a Anakin—) que transforman la realidad en un manipulado campo de batalla. Lucas transfiere al celuloide aquello que percibe ha sucedido en la política de su patria.

Cierto que ya salía antes, pero... ¿es PALPATINE una
traslación de GEORGE BUSH JR?
Por eso resulta tan desagradable al respetable la Primera Trilogía (nada decepcionante, pese a lo que el ‘selecto’ de SHELDON COOPER disparate en la serie): porque le recuerda demasiado al ahora. Ocurre que en vez de Marines y F-111 ve Stormtroopers y planetas extraños (acaso como el estadounidense corriente contempla al resto del ancho mundo), aunque el subconsciente pulsa sin parar. Sugiere que algo parecido aparece, de modo distinto, en los telediarios.

La Segunda Trilogía, imbuida de un laborioso Viaje del Héroe lleno de misticismo (la Fuerza), es por ese motivo, aparte de la admiración que las décadas transcurridas le han reportado, más grata al espectador. Es más escapista. Por otra parte, el cínico clima laico que están imponiendo podría arruinar la concepción “religiosa” que envuelve a la Segunda Trilogía, porque en alguna parte aparecería algún/a listo/a (¡cómo hay que andar con esto de los géneros!) denunciando que Lucas y YODA pretenden afiliarnos a una secta noséqué, que es un atentado contra nuestras republicanas instituciones laicas y que los niños querrán apuntarse al Opus Dei porque trasunta algo como la Fuerza.

Y, en esa línea, ANAKIN SKYWALKER una analogía de la
Buena Norteamérica podrida por los tipos como Bush, Jr.?
El poderoso festín visual que arropa la película se explica solo. He preferido, empero, destacar estos aspecto sociopolíticos porque son los que permiten comprender mejor la Primera Trilogía y obligaros, espero, a ¡aclamarla! debidamente.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

ROAD TO SOGUETTO — ENTREGA 19

Vamos conociendo intimidades de nuestros protagonistas
en esta entrega
Convulsiones de músculos abdominales que prometen: desagradables calambres de estómago después. Lo que más ODIO de vomitar: la sensación de expansión de las sienes. Que: tu cerebro saldrá a presión por ojos y orejas, estallado el cráneo. Y qué decir: del asqueroso sabor como a trementina que la bilis impregna en el paladar.

Si pudiera someterlo. Según elimino líquido de mi vientre: los adultos aceptan su paliza por los actos cometidos con semblante rígido, exangüe. Expresan: deseo de estar en otro lugar. Las graves planicies de Marsoon. O una galaxia muy, muy lejana.

Otra arcada. Me avergüenza: me vean así. Débil. Inseguro. No el macho alfa que todos nos estimamos en nuestra imaginación. Un infalible Héroe Solar. De pronto, ahí está. Cálida. Compañera. Donando firmeza allá donde la he perdido. La mano de Dama de Picas intenta confortarme según acaricia mi espalda.

—Bien hecho. Lo has hecho MUY BIEN —premia junto a los reconstituyentes gestos—. Has protegido a los camaradas. Bien hecho. —Dedico: una débil sonrisa agotada a Dama de Picas. Cruzamos la mirada. Sé entonces: que todo estará bien. Irá de puta madre magistral—. ¿Mejor?
—Restablecido, sí, ajá. —Limpio mi barbilla húmeda con el dorso de la mano… que todavía empuña el Commander. Pensaba haberlo soltado apenas lo descargué. Pero: no. Hábitos inculcados por esta estricta

Por la alusión contenida en el texto,
me animo a recomendarosla de nuevo
(dominatrix)

maestra han calado de tal modo en mis reflejos que no puedo dejar el hierro tibio. Lo contemplo. Como a un extraño reptil decapitado. Tirarlo: es mi primera intención. Un acto claro de aborrecimiento por su funesto empleo. Bajo la mirada de acero, ¡MÁS ACERO! de Dama de Picas: lo dejo sobre la caja del aterrado gato—. ¿Muertos? —miro a los cuerpos tendidos sobre reseco follaje crepitante. Un escalofrío: me galvaniza.
—Como Julio César. Especialmente el barbudo. Reventaste su cráneo —indefinible estimo: el tono que emplea Dama de Picas. Exultación. Mera exposición de un hecho. Casual evaluación. Creo es: lo primero. Mi padawan aprovechó bien sus lecciones—. Has sabido protegernos. Eso es todo cuanto cuenta. Buenas noches y duerme bien.

Con gestos ligeramente mecánicos: Bujías enfunda su Eagle de reglamento. Primero, empero: lo ha recargado. Dama de Picas también efectúa esa tarea, que debo imitar. Sin embargo: ¡cópiate cómo tiemblan mis manos! Expongo con desnuda lucidez:

—Quiero orinar. O me lo haré encima. —Justo: otra secuela. Un intenso/imperioso deseo de mear que no supe iba acumulándose en mi vejiga.
—Adelante.

Elogios difícilmente superables que espero empero os
animen a seguir el resto de mi obra con igual entusiasmo
Dama de Picas se une al macilento Bujías. Quien sabe: controlarse mejor que yo. Tiene experiencia, claro. Estuvo en las Dunas. Aunque no combatió en sitios como Satanligrado o algo así, bregó con trajines marciales que marcaban. De por vida. O quizás contemplo: una secuela del Síndrome de Stern-Rush que padece, como todo vet que luchó allí. En unos se manifiesta con mayor virulencia que en otros.

Según descargo lluvia dorada: los adultos veo empiezan a saquear a los muertos. Revisan el contenido de sus bolsillos según intercambian quedas palabras, valorando la distinta mercancía que obtienen de este modo.

Continuará

domingo, 3 de diciembre de 2017

BODYCOUNT — PARA DESCEREBRADOS, DICEN

Abigarrada portada de una miniserie
de bajos fondos que acaba produciendo
indiferencia (o hastío)
Este parecer lo leí en otro blog. De entrada, parece un fuerte adjetivo insultante lanzado al desprecio del colectivo por una eminencia de la opinión y el tebeo que considera muy inferiores a la mayoría de quienes comparten su filia por las viñetas. Conviene resaltar que seres así existen, cuyo severo juicio implacable semeja al de un juez del Radamanto, sujeto al que imagino sobre un estrado administrando admoniciones sin compasión. Un freakie, en el fondo, con el suficiente refinamiento empero como para poder disimular tal condición.

También hay sosegados opinadores que emiten veredictos similares pero desde un ángulo ponderado, razonado, son atinados. Por alguna razón, esta segunda categoría (la buena) es la que menos seguidores cosecha. Quizás porque su mordiente no es tan ácido como el del primer grupo, que posee la habilidad, encima, de acaparar fans. El problema subyace en que la inteligencia media no es tan alta o de tal calidad como esperamos. Hay más afán de bronca que de reflexión.

De ahí el permanente estado de ánimo incendiario de las redes sociales, que lejos de apreciar qué democratización supone internet les sirve sólo para lapidar a quien opine distinto. Es una brutal herramienta del más extremo populismo, no el vehículo de promoción/comunicación al que parece destinaron estas redes sociales.

Va de tiros Tiros TIROS sin parar y
poca trama que masticar. BISLEY
intenta hacérnoslo más digerible
[Por suerte, descubrí que el número de tales peligrosos agitadores es pequeño, aunque sí contumaz. Logra hacer mucha espuma debido a su muy resonante actividad constante. Cuando decides ignorarles, ves cómo su virulento ODIO les consume y destruye, reduciéndolos a un esperpéntico esqueleto tricolor.]

Pero al tema: en efecto, pese a la dureza del término, Bodycount, otra ‘gracieta’ del tándem KEVIN EASTMAN/SIMON BISLEY, es para descerebrados... o lectores muuuuy indulgentes. Confieso que me enganchó el que fuese Bisley el autor de las viñetas, porque estaba fresco ese SLÁYNE fantásticamente pintado, junto al gamberrismo iconoclasta de LOBO (que fue decayendo tras la primera miniserie).

Bodycount podía haberse ideado como hábil sátira (lo intenta, pienso concedérselo) de los exagerados tiroteos de las películas de Hong-Kong que, por entonces (Década 90), desembarcaban en los videoclubs, establecimientos en vías de extinción hoy. CHOW YUN FAT ni paraba para recargar sus calibres hirvientes y la megamatanza nos dejaba zombies un rato. La moda nos pudo; pero siendo eso, moda, también declinó. Ha dejado una desagradable secuela en el cine de acción en general, no obstante: la de re-matar a un tío con veinticinco balas o más. No lo he estimado, ni entonces preso del auge de la moda, un recurso espectacular, sino puro sadismo. Proclives a él, ¡ha sabido perpetuarse!

Fatal enfrentamiento fratricida final.
Y te quedas preguntando ¿qué, ahora?
Bodycount desaprovecha no obstante la oportunidad de la elaborada ironía (limitaciones de Eastman) para relatar un feroz enconamiento entre hermanos mafiosos causado por un malentendido. Aaparecen, para darle a esto pálida enjundia, una de las inefables TORTUGAS NINJA, junto al tal CASEY JONES, que Bisley boceta como Sláyne/Lobo. Bisley sí intenta darle, a su línea, trazo paródico. Estira/distorsiona las figuras, sin conseguir llegar al entrañable humor gráfico tipo TEX AVERY o CHUCK JONES que parece pedían estas páginas.

Son figuras exageradas, contrahechas, que esperan lanzarnos una humorada, pese a que nuestros ojos siempre acaben reposando en la neumática versión de JULIE STRAIN (esposa de Eastman, creo) según iba preparándose para posar en F.A.K.K. 2. Y ya está. Sanseacabó. Apenas más puede contarse de una alocada miniserie que tiene tiros para reventar y sólo la querencia por el salvaje trazo de Bisley prende (dudo que lo haga ya tanto) lo suficiente para adquirirla… y luego lamentarlo.

[Pensaba escribir sobre que Bodycount era ejemplo del declive narrativo del tebeo de acción que sufrió Década 90, con la hiperviolencia y el erotismo fetichista y tal en ON que hoy condena las publicaciones. Pero, en justicia: también antes hubo pésimo cómic y cargar las tintas contra Bodycount no hubiera sido honesto.]

miércoles, 29 de noviembre de 2017

ROAD TO SOGUETTO — ENTREGA 18

Un brusco giro a los acontecimientos relatamos hoy
¿Sabéis qué ocurre a continuación? Orondo Buck no deja de mirar hambriento el busto de Dama de Picas; dudo intente ubicar a quién le recuerda su semblante (de Julie Strain), mientras su basta mano izquierda solicita papeles, venga, ¡LOS PAPELES!, para ver si somos norteamericanos de pura cepa o sólo tránsfugas de nuestra nación, acosada por la miseria que el PragmaSoc imprime a nuestras vidas.

Los otros permanecen al margen, expectantes a las decisiones que tome su hirsuto líder, que proceda de algún modo. Imagino, por esa sombría mueca que estampan en sus semblantes cansados por la vigilia, que piensan violarnos. A todos. No me extrañaría, aunque, en principio, sea Dama de Picas objeto de sus “atenciones”.

¿Qué sucede a continuación, según devoran con los ojos las curvas de Dama de Picas, deseando YA practicar las cochinadas de las webs warras que suelen consumir?

Disparo. Tres veces. Objetivo: la cara obscena de Orondo Buck.

Nadie me prestaba la más mínima-nimia atención. Un esmirriado con pinta de criminal John Connor adolescente inclinado sobre la caja de un gato asustado, cuya cara emula el miedo que el felino desprende en tenues oleadas. Hasta que el Commander truena, empuñado raudo. He aprendido

¡Hey hey! Imperdonable perderse esta serie
gráfica también. ¡Lo (casi) nunca visto!
(de Dama de Picas)

cómo sujetarlo, procurando que mis nitroexplosivas o crackeadoras atinen donde deben; o bien cerca. Ocurre: un milagro.

Parte del cráneo de Orondo Buck se inflama, estalla, esparce sedimentos óseos, cerebro. La cara adquiere, un borroso/vertiginoso instante, increíble expresión. No sorpresa. No pánico. Nada de eso. Es la carne removida por la vehemente entrada de los proyectiles. Su fuerza impide que los sesos despedazados procesen, ni por instinto, qué ocurre.

Aquí falla siempre la lírica al respecto; la que puedas leer en The Executioner o toda la demás literatura similar. Proyectiles a trescientos o cuatrocientos metros por segundo llevan una aterradora carga cinética. A esta distancia: es instantáneo. La muerte no puede estamparle una huella emocional en el rostro. No hay tiempo.

Sólo causa esa máscara trágica al ser sorprendido súbitamente por la Parca, y que el metal caliente haga estragos en el tejido por su poderosa barrena devastadora.

Mírala: según apunto a otro, Dama de Picas hace una genuflexión. Rápida. Limpia. Vet nata de las Dunas. Vacía su Millenium. Estampa agujeros sanguinolentos en el pecho de dos de los atacantes. Bujías reacciona. Estrépito. Las armas enemigas: no pueden competir con las nuestras.

Con una maestra así de bárbara y dispuesta,
¡normal que el muchacho despliegue este talento!
Seis segundos. Aunque parecen muchos más. Todos muertos. Proyectiles perdidos: desgarraron cortezas de árboles estremecidos por la cacofonía. Empieza a perderse. Semeja: bandada de aves intimidadas emprendiendo el vuelo. A toda: prisa.

Lo imagino… por supuesto. Pues estoy ensordecido por las detonaciones de mi propio calibre. Son las que aíslan mis martirizados tímpanos de las secuelas de las descargas de mis compañeros. Entonces: la adrenalina que tortura mis músculos se convierte en sed en mi boca, dolores en la cara interna de los muslos, presión en los testículos. Una arcada empieza a nacer. Igual: que esa ola gigantesca de la cabecera de Hawaii Five-0, la que veía en Canal Reposiciones. La original. Incluso oigo la melodía de Morton Stevens.

Me pliego para empezar a basquear hebras de saliva, trozos por digerir aún de la cena.
Continuará

domingo, 26 de noviembre de 2017

SUPERMAN RETURNS — EXCELSIOR!

Afiche de un filme que, para nada, quería
recordar existieran los títulos III y IV
Tras el amplio paréntesis surgido del nefasto Superman IV, como un poderoso esfuerzo por hacernos olvidar todo cuanto fue deteriorándose título tras título, BRYAN SINGER filma un elegante regreso del ÚLTIMO HIJO DE KRYPTON, con justo ritmo pausado, pero lleno de momentos electrizantes, y sobre todo, respetuoso con la imagen del llamado “más viejo boy scout del ancho mundo”.

Esta excelente película, de factura casi impecable (fallos tendrá, como todo, porque es obra humana y distamos de la perfección), empero ha recibido bastante vapuleo, aunque ignoro el motivo. Causas: el prota era un soseras, Superman no mata, no recaudó lo debido (quedó a un millón del coste de producción el día de su estreno, cuidado)… mil chuminadas y sandeces varias que inspiran la idea de la injusta veleidad de opinión de un freakismo fanático incapaz de decidir qué quiere pero con tiránico criterio impositivo.

Las nuevas de SPIDER-MAN (la de HOME COMING no la he visto; me refiero a las otras) son entre malas y deficientes. SUICIDE SQUAD es mala, producto para lucimiento de WILL SMITH. ¿Superman Returns penosa? Fatal vais, freakies.

El envidioso supremo regresa a un lugar que no le es nada
desconocido. Este SUPERMAN RETURNS estaba pensado
para ser el primer título de una saga que iba a más.
Frustraron esa intención
Comparadla con las anteriores, las que violaron los SALKIND sin compasión queriendo hacer una burda comedia de un personaje amable y quizás bastante ingenuo que no obstante se vuelca por ayudarnos en nuestros duros días-a-días, transformándolo en un bufón superpoderoso al que le colocaron una histérica bulímica egoísta de novia y una colección de memos como lastre de la acción. Entonces, Superman Returns remonta por encima de muchas otras (empezando por esas de los Salkind) que obtienen estimación sobrevalorada de ese público veleta.

Su protagonista acomete dura tarea: hacernos olvidar (imposible) al malogrado CHRISTOPHER REEVE. Era su presencia la que dignificaba todas las mierdas que habían incrustado en guiones inefables que no merecían ni siquiera ser valorados por la Warner. Singer extiende respetuoso un manto de agradable continuidad con aquél Superman del siglo XX con el que emprendía vuelo en el XXI; cierto que recicla bastante material del filmado, pero pretendiendo encadenar películas. Mas, sobre todo, impera el respeto por la imagen de un icono gráfico que pocas veces recibe un trato justo.

La mujer que puede hacer sensible un corazón de acero. Un
motivo más (o el motivo) para salvar el mundo día-a-día
El freakismo se volcó con MAN OF STEEL porque era un Superman “moderno”: oscuro, a lo BATMAN de CHRISTOPHER NOLAN, ‘complejo’, capaz de matar. Superpoderoso que no veas, de acuerdo. El duelo final es impactante, probablemente de los mejores rodados con criaturas con superfuerza. Pero Superman dona más: bondad, generosidad, paciencia. Querer guiar, no liderar, pues KAL-EL comprende que el mando causa soledad (bastante solo está ya) y enemistades. Le sobran, con todos los envidiosos tarados (LEX LUTHOR en cabeza) que combate. ¿Puede ponerse a una parte importante del amplio planeta en contra, que juzgará sus decisiones arbitrarias, equivocadas, egoístas… antiamericanas incluso? Ya soportamos demasiados políticos supremacistas mesiánicos/presidencialistas como para que, encima, un ser quasi divino nos controle o dicte la existencia.

Sin vacilar, perfectamente consciente de sus poderes, otra
vez Superman acomete las enormes dificultades
El HOMBRE DE ACERO sí está preparado para esa tarea. Su ‘visión superior’ le dice qué nos conviene, qué no. Es sólo cuestión de sacrificio y disciplina ajustarnos a sus normas. ¡Es por nuestro bien! Ese Hombre de Acero es sujeto poco de fiar, frío, distante, pese a que intenten convencernos que es el mismo Superman que encarnara Reeve. Los patrones de bondad, paciencia e indulgencia que GLENN FORD le inculcara no son los mismos que dispendia un escarpado KEVIN COSTNER, pese a pretenderlo.

Es lamentable que nuestra Sociedad prefiera “al que puede matar” al que “puede educar”. Rompo esta lanza a favor de Superman Returns. Y deseo cunda el ejemplo. Lo merece. Espero que, en breve, el tiempo la sitúe en preponderante lugar.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

ROAD TO SOGUETTO — ENTREGA 17

Avance: una nueva amenaza se materializa
»Las generan situaciones similares. Por culpa del cine. Y estos tíos tienen pinta de ser adictos a todas esas porquerías.

La demora, la duda a que Bujías no siga DE INMEDIATO a Dama de Picas en su intención de abrir fuego, matando indiscriminadamente a estos palurdos: permite bajen de sus buggys-burbuja mostrando sus viejos M16 y carabinas Best Patriot, unas que fabrican para esta gentuza en Atlanta y exhiben extraños customizados SS.

Fíjate: parecen haber salido, de verdad, de un episodio de The A-Team o McGiver; algo así. Muestran panza cervecera, barbas de varios días, apelmazadas por la suciedad, parches NeoSkinceltas o Nación Aria en las chaquetas, junto a banderas Dixie, los revólveres y calibres sobresaliendo de sus tejanos desteñidos y pantalones de faena de FRENTE deseando intimidar.

¿Cuánto sabrían usarlos, DE VERDAD, en caso de enfrentarse a curtidos vets como Dama de Picas? Porque éstos no tienen pinta de haber estado en la Guerra de las Dunas. Ni llegaban a Soldados Búfalo, júralo.

Nuestro joven narrador, ¡qué carrera
tan pavorosa demuestra haber
seguido en esta novela!
En cambio… estaban aquí, defendiendo la patria del invasor pringoso chicano, achicharrando pachucos en antros construidos con chapa ondulada, pegando palizas los sábados noche a gente de rostro oscuro. Unos estaban en ultramar, dejándose el pellejo contra los mojamés y las fátimas fanáticas; ellos hacían su parte aquí.

Contra inmigrantes débiles y aterrados. Evitan empero a los recios soldados de los cárteles, operativos de los Barones de la Coca. Pueden acabar luciendo corbatas colombianas como mínimo. Con esos rostros oscuros sudorosos… precaución.
Allá va: el líder de la sucia gorra de béisbol con la escopeta BAD que balancea un instante antes de apuntar a Dama de Picas con ella. La dominatrix adquiere un soberano semblante al momento, retador. Los ojos oscuros: refractarios a la piedad.

—¿Qué tenemos aquí? ¿Unas bonitas tetas junto a un judío que parece más un mojamé? ¿Y ese chaval? —me señala con un gesto del hirsuto mentón. ODIO que insulten a los míos. Adquiero: mi desconcertante rostro de adulto. La mirada Sith. No sofoca, empero: las malditas risas de los cuatro descastados.

Dos llevan botas vaqueras. Con punteras de bronce. Muy sucias. Flacos. Como comidos por las drogas. Más gorras junto a sombreros Stetson orilladas la copa por manchas de sudor seco. Como costras imprecisas de sal del Mar Muerto.

Bujías mira inquieto a Dama de Picas. Una apariencia de miedo y debilidad: lo enmascara. No sé cuánto lo finge, en este momento. El grupo repara en el Relámpago Rojo. La Jonathan Kent. Creo: ciertos engranajes empiezan a girar de otro modo dentro de sus obtusas aunque peligrosas seseras.

Y ¡alegría! Una plancha espectacurlar
de
BIANCA BLAZE. Envidia debe dar
—Un momento, Buck —el delgado con melladuras en los dientes; barba sucia corta. Sus ojos: parecen perder el azul con cada trago de whisky que toma—. ¡Un momento! Llevamos toda la noche oyendo en la CB sobre un operativo cerca de Buen Rey. Creíamos que intentaban impedir una entrada masiva de mejicanos. Por eso salimos a patrullar. Pero oímos también algo sobre… peligrosos terroristas. —Las caras, alimentadas con café fuerte para resistir la larga vigilia: empiezan a adquirir otras sombras. Matices más preocupantes—. Huyeron en un… deportivo —su M16 apunta al Relámpago Rojo—. Eso es un deportivo. ¡Vosotros! ¿Quiénes sois? ¡Los papeles!

—Eso —impone Orondo Buck—. ¿Quiénes sois y de dónde salís? —entorna los párpados según su arma pasa de uno a otro de nosotros.
Continuará

domingo, 19 de noviembre de 2017

HIGHLANDER II — LOS OLVIDADOS

Eso, CHRISTOPHER LAMBERT, mira a lo
alto; encomiéndate al Altísimo, porque de
ésta no te recuperaste
Debo ser honesto admitiendo que apenas recuerdo mucho de esta fallida secuela. He hecho esfuerzos por olvidarla. Creo que sustituiré las lagunas que pueda demostrar al respecto con la anécdota del día del estreno. Tampoco es grandiosa; no pasó nada. Pero tengo que completar la reseña con algo más que un par de líneas afirmando que ¡vaya mierda de película!, ¡qué generosa decepción!, ¡esta es la tumba de RUSSEL MULCAHY!

Atrapado por la brillante e imaginativa puesta en escena del primer LOS INMORTALES, era obligado estar de los primeros el estreno (¡nada menos!) ante la taquilla para ser de esos freakies que, en el futuro, afirmasen ufanos YO ESTABA ALLÍ EL DÍA DEL ESTRENO, ¡SUPERAD ESO!, manifestando ese inefable orgullo que los personajes de THE BIG BANG THEORY exponen por sus videojuegos, cómics, filmes, juegos de rol.

Cuando eres freakie, eso cuenta. Un wevo. Los del fútbol: no nos señaléis con ese grosero dedo despectivo porque vosotros sois también esclavos de este apasionamiento. Sólo que, al ser “el deporte rey” (para ser rey, ¡cuántos republicanos lo siguen, oigan!), prima otro sentimiento de “madurez”. (Aunque considerando que el deporte rey lo practican jóvenes atléticos en ropa interior, ¿seguro que no late otro deseo bajo este seguimiento al fútbol?)

Ya aquì empecé a preguntarme qué estaba viendo,
que lo único inmortal sería el rechazo a esta película
Ocupamos las butacas, empieza la proyección… las revistas ¡exaltaban! el metraje, mas nos preguntábamos qué habían visto esos críticos para dispensar aquellos ditirambos a una producción floja, caótica, con montaje insulso y trama carente de sentido y magia.

Mientras que la precuela rezumaba una suerte de elevado misticismo que no necesitaba explicación (como la Fuerza), aquí hablaban de alianzas rebeldes, planetas remotos, punkies siderales estilo Heavy Metal surcando un tenebroso decorado propio de BRAZIL y duelos a espadas faltos de la energía de la primera parte. MICHAEL IRONSIDE intentó emular desesperadamente los peores momentos de EL KURGAN, estrellando un tren a toda velocidad para demostrar que era un inmortal lleno de despropósitos, no del bárbaro empuje básico/codicioso de su predecesor.

Los desmanes se disparan y disparatan. El melenas pregunta
a Lambert si superará la audición para 
FURY ROAD
‘Resucitar’ a SEAN CONNERY debió avisarnos de qué pésimo era el producto. La química entre maestro y padawan de la primera debía recuperarse COMO FUERA, porque esto NO FUNCIONA, señores, ¡NO FUNCIONA!, que hemos alquilado un set de DUNE procurando darle empaque a una historia fabricada a pellizcos. Es desafortunado regreso el del español RAMÍREZ (por una vez entre los anglos, ¡somos los buenos!), pues suma su triste re-aparición al resto de desmanes de estos Los Inmortales II, distopía totalitaria tenebrosa pero no por eso menos manida.

Le veo empero un detalle… positivo: la hecatombe climática que fuerza a proteger la Tierra con un aura de energía que la escude de los abrasadores rayos ultraV, al haber desaparecido la capa de ozono. Por entonces, el hallazgo era novedoso (los agujeros en la capa de ozono de la Antártida), y pensaron que sus peores extremos servirían de válido argumento para cautivar nuestro interés, justificando la existencia de otra secuela que tampoco merecía desarrollo.

SEAN CONNERY fingiendo que actúa según busca la salida
a esta pésima película. No sé cómo me he dejado embaucar.
¿Estará por allí la puerta para escapar?
No siendo no obstante propuesta original, ha habido mucho cine “de catástrofes”, que apelen a una calamidad climática ya muestra primitivo indicio de la “nueva conciencia naturalista” que, al menos como motor económico, el cine estaba cobrando. Inauguraba esta película una estela de desastres naturales (erupciones, tornados, meteoros gigantes) característicos del cine de Década 90. De pronto, las despreciadas denuncias de los melenudos ecologistas dejaban de ser paridas hippies para convertirse en la actual palpitante preocupación que tiene instalado en ON el conmutador del Cambio Cli. Es, visto así, la primera producción que tiene presente dicho cambio como aviso de lo que se avecina. Quizás esto… No, esto es sólo anecdótico. No revaloriza la película. (Y aun así, conviene reconocer que la aún más olvidada tercera parte ¡es peor que ésta! -Y, ni citar quiero, la serie de TV y demás aberraciones realizadas al amparo de Los Inmortales. ¡Vaya modo de reventar una licencia!-.)

miércoles, 15 de noviembre de 2017

ROAD TO SOGUETTO — ENTREGA 16

Inesperadamente... complicaciones inesperadas
Ametralladoras desbocadas. Cinco, siete segundos: de histeria y cacofonía. Adrenalina fuera de todo control. Visión de túnel. Niebla roja howardiana. Terros abatidos. Medallas. Notiflashes heroicos. Por doquier. Héroes del Pueblo, les nombrarían. Por no darnos oportunidad de defendernos. Tampoco: la merecemos. Somos terros.

No. Dama de Picas no quiere eso. Si debe luchar… será aquí.

Aunque muramos. Pero disfrutaríamos, no obstante, de la fantasía de tener la ocasión de batirnos en igualdad de condiciones con el enemigo. Caeríamos con ese relente de honor todavía. En plan Grupo Salvaje, lo imagino. Dialéctica propia de los Últimos Cowboys.

Por mi parte: atrapo al gato. El animal: intuye que habrá otro largo período de bamboleo dentro de la caja. Se crispa. Lucha. Procura: escapar. Hinca sus uñas en mi pecho. Traspasa la camiseta. Hiere la carne. Su cuerpo procura encontrar la configuración que le permita eludirme. Sus músculos se retuercen bajo el lustroso manto como una carpa.

Hoy toca recomendar esta magnífica película,
muy presente en la dialéctica de
SOGUETTO
No nos engañaron los oídos: el motor poderoso se acerca. Truena entre los troncos de los árboles que nos rodean. Esto me permite, pues distrae al gato: poder alojarlo en la caja, con prestos reflejos.

No puedo abandonar a mis camaradas, me digo pensando empuñar mi Commander para unirme al tiroteo, con ese miedo comiendo grandes porciones de mi estómago según se lanza hacia mi garganta.

—Dios —y Dama de Picas añade el taco que contiene la Ñ.

Pues por entre los matorrales de aspecto cansado y reseco: llegan dos buggys de ésos reformados que conducen la Patrulla Voluntaria de Paletos de la frontera. Sus anchas ruedas que asustan a las cacatúas: arrancan del suelo grandes parches de arena. Se esparcen como polvo empujado por el viento.

Dentro de las cabinas, con parabrisas de alambrada: dos tipos con desteñidas chaquetas vaqueras. Pañuelos de la Confederación. Parches con esvásticas. Gafas de piloto estilo steampunk. En los costados de sus vehículos apreciamos bultos. Sin duda: implementa para hacer acampada. La panoplia: va con ellos. Dentro de los apretados habitáculos.

Veo: cómo Bujías soslaya a Dama de Picas. En plan: pido instrucciones. Porque: íbamos a enfrentarnos a los pasmas, el enemigo. ¿Y esto? ¿Ayuda, amenaza, qué son? Esta demora que anoto: permite a los cuatro fulanos acercarse a nosotros dentro de sus extraños buggys-burbuja con intención de rodearnos. Siempre rugiendo: sus motores.

Y no pierdo la ocasión de recomendaros
estas fantabulosas aventuras gráficas
Me han pillado: inclinado cerrando la caja del gato. Miro a los buggys. A mis adultos. No sé bien qué hacer. Sorprende a mi mente el gesto automático de mi diestra: buscando a mi espalda el Commander.

Intuyo qué mensaje cruzan Dama de Picas y Bujías con la mirada que sostienen a continuación: ¿Los matamos YA, o esperamos a un desenlace parecido a pacífico? Dama de Picas: está por fumigárselos. Tenemos una ventaja todavía. El arsenal enemigo no nos apunta aún. ¿Está, empero, Bujías listo a disparar a sangre fría apenas ella lo haga?

Se seca mi boca. Miedo en mis entrañas. Gato asustado. El peso metálico del Commander se incrementa en mi mano. Los vehículos terminan frenando ante nosotros, en ligero sesgo, como intentando cerrar el camino de huida si pretendiésemos escapar por ahí.

—Va a acabar mal —murmuro—. Bravuconadas, amenazas. Luego disparos. Dios, que empiece el tiroteo. Ya. No quiero volver a oír más mierdas machistas.
Continuará

domingo, 12 de noviembre de 2017

SUPERHEROÍNAS/SUPERVILLANAS — LO NUNCA CONTADO

Relajada reseña por respeto al día; este
personaje, por cierto, procede de los 40.
Tal como aquí la pintan. Compárese...
Una de las peculiaridades a reseñar entre los estudiosos del tebeo y los lectores, todo sea dicho, es la desacertada idea que tienen sobre la producción de los cómics. Lo expreso con completo conocimiento de causa. Es asombrosa ignorancia que puedo resumir así:

Ellos piensan, comprobado lo tengo, repito, que los tebeos se cultivan. Tal como escribo. Un tebeortelano (distinguible del resto de granjeros por su camisa compuesta por viñetas cosidas) siembra papelitos y virutas de lápiz en tierra empapada en tinta y voilá! Al poco brota una colección, una novela gráfica, una serie limitada, una daily strip.

Del esfuerzo que tiene producir un tebeo (discusiones entre los autores, malos días que las páginas terminan reflejando, como ocurre cuando todo son buenas nuevas, fechas estresantes de entrega, etc.) no tienen la más mínima-nimia noción. El autor (gráfico, escritor; ambos) vierten en la plancha filias y fobias a mansalva, bromas y pullas fruto de una necesidad de catarsis, cuan suerte de travieso “juego de palabras”, o muestran circunstancias de la actualidad.

Pero ellos, nada de esto. Centrados en lo del huerto. Marvel les parece como La Granja San Francisco pero de las viñetas. No creen que tú, como autor, añadas algo que refleje tu estado anímico o idiosincrasia. Para ellos: sucede ese milagro de la germinación en mantillo. He relatado lo del esfuerzo laboral a varias de estas personas… Lo creían falso. Inaudito. Imposible. Increíbleble.

...con esta fotografía de la BENDITA
BIANCA BEAUCHAMP (¡aclamad a
la diosa!). Esto es porno, lo de arriba:
activa combatiente contra el crimen
Y otra cosa que “desestiman” es qué potente sexualidad fetichista desprenden muchos personajes, si no todos, del tebeo. Son ‘visiones peligrosas’ del autor que disfraza como un competente uniforme ajustado a la lucha contra el crimen. Empero, mirándolo con atención, ves cosas. La imagen de deidad totémica de BATMAN; la seducción juvenil gay de los superhéroes, musculados siempre apolíneos, el deseo dominante/sexual de las superheroínas/supervillanas.

Expresan, con calculado tapujo industrial, tendencias sadomasoquistas y lésbicas según emulan conductas masculinas. Imponen su voluntad a golpes de látigo o fusta, o la punción de sus tacones de aguja, exhibiéndose en apretados trajes de PVC o látex que llaman "uniforme". Aparecen más/menos lascivas ante tipos que, sorprendentemente, no expresan carnal interés por unas curvas eróticas que podrían erectas sus pasiones.

Así presentadas, reflejan las ensoñaciones fetichistas de sus autores; rinde pleitesía sin ambages a la hembra, la cual los fuerza a dibujar su concepto de la "mujer perfecta": guerrera, madre, hermana, amiga, idea que en absoluto cosifica a la mujer: la ensalza.

[Una excepción podría ser SUPERGIRL, pero porque es sosa, como SUPERMAN está por sobre los clichés sexuales. Lo ubican heterosexual, sin duda, y dado sus poderes, cómo los emplea, está más cerca del concepto divino que del disfraz del bobalicón que persigue a LOIS LANE, icono de la osada independencia y el desprecio al débil.]

Y, como último ejemplo, esta imagen de
BLACK WINDOW. ¿Veis los paralelismos?
También curioso es qué tratamiento recibe "el héroe" o sidekick que "sigue" a estas andróctonas: individuo sumiso, semicastrado, que desluce los valores de razón, fuerza y mérito que, sobre todo los pulps, intentaban impostar en el colectivo juvenil antaño.

Esta digresión, por supuesto, elude a las féminas etiquetadas como eróticas (léase: LORNA), o aparecen en tebeos porno. Me refiero a las figuras caracterizadas en el mainstream de superhéroes. En tiempos más restrictivos que los presentes se las trazaba divinas para ser suerte de ‘válvula de escape’ de esas soterradas pasiones insinuadas. El pretexto: necesitan un uniforme peculiar para triunfar. Ocurría algo igual con la saga barsoomiana de JOHN CARTER, que exuda sensualidad. No tenía ese problema JOHN NORMAN, quien dio rienda suelta a sus “catarsis” en sus crónicas de GOR. ¿Enterados?

miércoles, 8 de noviembre de 2017

ROAD TO SOGUETTO — ENTREGA 15

Empiezan a moverse cosas. Pero se teme que en dirección
opuesta a la deseada...
Despejo sin embargo mi mente de estas visiones, de la imagen de una laaaarga valla de acero y listones torcidos golpeados por ventoleras cargadas de rocosa metralla menuda, patrullada por rednecks estilo KKK en camionetas Steven Seagal o pickups como la Jonathan Kent blandiendo sus rifles según cazan ilegales que cruzaron la línea.

El cimbreo de la concertina oxidada sacudida por el viento que corona la verja. Sonido estremecedor. Impregna las pesadillas. Sé de qué hablo. La he visto. Recorrido. Oído ese ruido. Casi enfrentado a esos paletos de esta América que naufraga, comida por doquier debido al auge del PragmaSoc en sus calles.

El murmullo de la brisa que acaricia las hojas de los árboles circundantes: termina por situarme en AHORA de manera decisiva.

—Trabajemos —propongo—. Carpe diem. Tempus fugit.

Y un recuerdo, cambiando de tema, para
este no menos impresionante serial
Dejo al gato que explore un poco los lugares inmediatos a nuestra faena pero limitado por la correa que uní a su collar. Agradece este segmento de libertad. Orina, revolviendo luego enérgico la arena: para ocultar su presencia.

Mientras empujamos el Relámpago Rojo hacia el fondo del cauce somero: prestamos atención. Nuestros oídos parecen captar, sí, ajá, el rumor poderoso de motores trucados para capturar gente como nosotros. Paramos el trabajo.

Las patrulleras Ranger. Han girado. Finalmente. Husmean, con aguzados sentidos de pasmas, el enemigo, nuestro rastro en esta selva minúscula, que parece intimidada por la enormidad del páramo polvoriento que empieza a invadirlo todo. Traspasa Méjico. Tejas. Nuevo Méjico. Sin tregua: avanza Avanza AVANZA asaltando el Norte más feraz.

No parecen los neoyorkinos preparados para esta invasión silenciosa, tenaz, constante, que viene desde el desamparado Sur que el PragmaSoc ordenó abandonar para concentrar esfuerzos en los Estados proPragmaSoc del Norte y el Medio Oeste.

—Vienen. Sí. Ajá —exánime Bujías. Sus marcadas facciones se orientan hacia la trocha que abandonamos. Sus ojos adquieren destello inorgánico. Lo reconozco. Relucen así cuando piensa, intuye, habrá tiroteo. Violencia. Encoge: mi vientre.

Dama de Picas, empero, no parece tan convencida. Juzga mejor que son nuestros miedos, junto al juego del viento en la floresta circundante, trasladando algún ruido remoto que llega Dios sabrá desde dónde, cuanto estamos oyendo. Sin embargo…

Y no quiero que penséis que
BIANCA BLAZE duerme el sueño
de los justos. ¡Todo lo contrario!
Cópiatelo. Empuña su calibre Millenium. Verifica haya una nitroexplosiva en la recámara. Bujías aparta la mirada del distante camino para ver qué precauciones adopta Dama de Picas.

—Maldita SEA —rebusca en la parte trasera de sus pantalones. Extrae el Eagle de reglamento. Imita a Dama de Picas—. Tal vez podamos escapar todavía en la pickup.
—No sé qué decirte. Empujemos esto al río. Rápido —propone por fin Dama de Picas.

Teme un enfrentamiento. Lo leo en su rostro. Quizás aquí tendríamos sin embargo una posibilidad, más que mínima-nimia, de salir del atolladero. Árboles. Taludes.
En la carretera: nos pararían, acribillándonos a continuación sin precisamente realizar ningún gesto sospechoso. En esa caja de metal. Como Bonnie y Clyde. Fritos por Rangers rencorosos. Cavarían en nuestros dispersos cien mil impactos de balas.

Continuará

domingo, 5 de noviembre de 2017

V DE NOVIEMBRE — REMEMBER, REMENBER: SI HAY MENSAJE…

Interesante obra que no deja de ser eso:
ficción bien urdida. No una guía para
derribar gobiernos
Coincide hoy la fecha con la actualización, y sin ánimo de extenderme (es domingo, hay cosas más placenteras que hacer, evitamos molernos los sesos con complicaciones excesivas, que bastantes nos proporciona el día-a-día laboral), quiero recordar los tiempos en que la excelsa obra de ALAN MOORE y DAVID LLOYD supuso un revulsivo para mis nociones sobre el Poder, la Política y quienes la ostentan.

Durante años fue como mi Biblia. Hasta que, otro adicto, me mostró sin pretenderlo qué sarta de peligrosas tonterías podía ser propugnar (como él hacía) los dictados del misterioso V enmascarado. Moore edulcora los crímenes de un teatral terrorista al situarlo en un entorno de opresión/represión que necesita una máscara para salvar a la población del atolladero en que se encuentra. (Importante detalle este: un enmascarado. La tradición del tebeo mainstream de superhéroes no se pierde, sino se reafirma, en una obra que pareciera opuesta a ese carnaval colorido de fetichistas con narcisismo exacerbado.)

Pero esa anarquía representativa, o directa, o popular, que “vende” Moore como una saludable alternativa a la conspiración monárquica y el bipartidismo letal falla, además de manera estruendosa, al no estimar la simple codicia humana. La revolución francesa estalla pensando dar libertad, fraternidad y legalidad a la población gala (extendiéndose el ejemplo al resto del ancho mundo). ¿Cómo acaba? En un imperio opresor al cual combatimos en nuestra sufrida piel de toro con gran ahínco. ¿En qué quedó eso de la “fraternidad” internacionable?

Portada de US. Novela gráfica donde
critican cómo unas buenas intenciones
acaban vejadas por la codicia humana
La revolución rusa quitó a unos ineptos para poner a unos psicópatas genocidas totalitarios que aplastaban a su Pueblo y toda voz disidente sin misericordia y gulags, que no es un plato húngaro, por cierto. Y ese ejemplo de represión sí que cundió en otros puntos del planeta. Lo positivo, de haberlo, no.

La revolución cubana ¿no sitió al mando a un barbudo proxeneta de adolescentes traficante de drogas? ¿Mejoró las condiciones de vida de su población? No. Sólo los más gilipollas, o fanáticos, lo piensan. Ese sangriento trapo rojo que les venda los ojos…

Y paro de citar revoluciones que terminaron en dictaduras por no amargaros el desayuno. Sólo deseo resaltar lo hipócrita del planteamiento. Quitar a un cabrón del Poder para que otro aún peor lo ocupe. ¿Eso es mejora?

¿Cuánto se demoraría esa anarquía directa representativa en convertirse en la misma dictadura que derribaba? Porque los grupos ambiciosos se aliarían, dispondrían leyes, excluirían o incorporarían en función a intereses. Personales. Formaría facciones. Guerrearían. Aun entre sí. ¿Quién acabaría sufriendo la salvaje escalada por el Poder Omnímodo? El Pueblo que, eso sí, podría votar, en referéndum, el color de las farolas. O autobuses. O buzones de correos. Porque sobre eso se le permitiría elegir.

FRIZT LEIBER se pitorrea aquí de
Cuba, el CHÉ y todos esos payasos
que sólo querían el poder
para oprimir gente
Cuestiones como quién manda, por qué, cómo se reparte, quiénes reciben dádivas del Poder… no. Eso quedaría en manos de gabinetes técnicos y asesores decididos a preservar su influencia por siempre. Moore no lo estimó (tampoco debía; sólo ganaba un sueldo mediante una elaborada fantasía distópica gráfica). Pero todos esos que ahora hablan de democracias directas/representativas, estilo PragmaSoc, conjuras monárquicas, el Régimen del 78, etc., sí lo están haciendo.

Manipulan. Alteran vuestro pensamiento. Proclaman populismos pues pretenden poseer el Poder por completo. Y apartar luego los beneficios que prometen al Pueblo para disfrutarlos en exclusiva. Remember, remember: el mensaje de V DE VENDETTA es: desconfía de los líderes. DE TODOS. Pero más aún: de los revolucionarios.