miércoles, 8 de febrero de 2017

TANK GIRL (PELÍCULA) — REPELENTE EXTRAVAGANCIA

Afiche foráneo. Tantos díscolos colores
no podían presagiar nada bueno. Así fue
Dentro del sueldo de los actores, en general, del personal responsable de un filme, está publicitar loablemente la empresa en la que han participado. Uno de los actores de esta película (un conocido veterano) promocionó, elogioso, el esperpento. Viéndole con atención, adviertes empero qué esfuerzo pone al buscar palabras que justificasen este crimen perpetrado con alevosa impunidad diurna.

Destacó lo arriesgado del proyecto, cuan conscientes eran de la peculiar aventura que suponía, que la directora echaba el resto desafiando convencionalismos, etc., etc., etc. Pero ahí estaban esos rasgos, procurando aparentar serena confianza, fracasando en el notable intento.

Los autores de algo que tienen la ¿fortuna? de ser elegidos por el parásito real, el cine, para traducir palabras y/o viñetas a fotogramas, deben tentarse las ropas temiendo qué tropelía pueden cometer con su trabajo. STEPHEN KING parece el que mejor lo lleva. Habituado/resignado a ver reventadas sus novelas, sustituidas sus intrigas o avatares por una “iluminación” súbita que el productor/guionista han tenido considerando que eso mejora su obra, supongo que amortigua el golpe recibir los cheques por los derechos de autor/publicación. Imagino que comprende que, pese a todo, habrá quien compre su novela apoyándose en la plataforma publicitaria que ha supuesto la película. Y eso, amig@s, son ingre$o$ bien recibido$.

Pese a todo, la protagonista trataba de ajustarse a
la irreverente piel ácrata de su par en las viñetas
ALAN MOORE lo lleva fatal. Conocido es. Cómo despotrica (con razón) contra quienes han masacrado su labor. Innecesario extenderme al respecto. Está fresco, reciente. Acaso lo ennoblece el que, además de que su nombre no conste en créditos, no cobre lo que le devenga la producción. (El efecto de ventas por publicidad, sin embargo, sigue actuando en su beneficio también. No tan amargo debe serle, en el fondo.)

JAMIE HEWLETT y ALAN MARTIN debieron (si son unos cachondos, pues no) llevarse las manos a la cabeza cuando vieron que su irreverente cazarrecompensas en blindado era alterada hasta lo irreconocible en esta ¿película? que sólo supone una sucesión de idiotas ocurrencias gamberras de golpe llegadas en un ambiente de apoqueclipse madmaxiano protagonizadas por un estrambótico equipo femenino cuyas imbecilidades sin cuento constantes terminan irritándote. (Aquí ocurre lo opuesto a los casos King y Moore: ¿leerme yo un tebeo cuya película es tan infame? ¡Ni hablar!)

¡Que fui la Naranja Mecánica malvada de El Trueno Azul!
¿En qué mierda de película me habéis metido? Digooo...
¡Maravillosa adaptación! ¡Espectacular dirección! ¡Más!
(Esto cuando el de atrás le cuchicheó que cobraba por
hacer promo también)
Imagino que los responsables del generoso desatino pensaron: Bueno: la pelona ésta está liada con un canguro antropomorfo. O sea: bestialismo. O sea: podemos retorcer la historieta hasta el infinito y más allá. ¿Quién va a quejarse? Pues mira: los lectores.

Por supuesto, la película se dio el castañazo padre. Locuras: mínimas-nimias. Pasadas con vago regusto sediento a DUNE, ídem. Que el malo esté mecanizado a medias: muy visto. ¿No hay otros recursos con los que destacar la producción; tanto cuesta seguir lo dibujado en las viñetas? Tanto, parece. La cinta me parece una abominable aberración, y punto. Carece del incisivo fresco desenfado de MYSTERY MEN, digno ejemplo a imitar. Por lo tanto, recomiendo NO la veáis, se envíe al ostracismo, borremos de nuestra mente, como a LOS INMORTALES II. Prefiero resaltar lo siguiente:

Están todos para pegarles 27 tiros. ¿Y STAN WINSTON
hizo estos maquillajes y tal de las boñigas peludas esas?
¿Qué obliga a desfigurar así relatos que funcionan perfectamente en su formato original y que, con alguna licencia o dos, pueden trasplantarse tal cual a la pantalla de plata? ¿Qué arrogancia promueve el que sus “sugerencias” lo mejorarán? ¡Vaya engreimiento! ¡Pero si han comprado esa historia gracias a las virtudes que les han prendido! ¿A qué faltarlas? Es insolente falta de respeto desgarrar ideas ajenas de esa manera, y me solidarizo con Moore cuando denuncia. 

Hay un esfuerzo intenso, desvelos, esperanzas, tras la concepción de tu obra que merece elemental respeto. ¿Por qué matarla de ese modo? Protestemos. ¡Evitaremos más desastres como ésta Tank Girl!